PSICOLAX

"Cuando sabes verdaderamente quien eres, vives en una vibrante y permanente sensación de paz. Puedes llamarla alegría, porque la alegría es eso: una paz vibrante de vida."

Eckhart Tolle

Wednesday, June 18, 2014

Lenguaje emocional by eduardo.berastegui@gmail.com (Administrador) via Terapia y Psicologia - Ansiedad, Depresion, Autoest


lenguaje emocional
Hace unos días estuve en una exposición con motivo de los 25 años de Pixar. Al terminar, fuimos a un pequeño taller que habían organizado para niños y cual fue mi sorpresa cuando descubrí que estaba dedicado a la expresión de sentimientos. La tarea (nada fácil) que proponían a los niños era identificar la emoción que había en cada dibujo y al revés, dibujar la cara que reflejara una serie de emociones que les daban en un listado.
Esto me hizo reflexionar sobre la riqueza de matices e intensidades que vivimos las personas con nuestras emociones. El listado que les proponían tenía ¡100 emociones

Tuesday, June 17, 2014

La intención positiva

Una de las cosas que encuentro más fascinante entre lo que hago es el concepto de la intención positiva.
En ocasiones, en la vida, nos enfrentamos a determinados problemas recurrentes. Tal vez dolores de cabeza, malestar general, lesiones frecuentes, digestiones difíciles, catarros, alergias… Puede incluso tratarse de nuestras propias paranoias personales. Desde una perspectiva consciente podemos percibirlo como problemas, síntomas, dolores de cabeza metafóricos que a veces se tornan en literales, preocupaciones estériles y obsesivas… El catálogo es tan amplio como la imaginación, y en cada edición del DSM estamos cada vez más trastonados.
En PNL también asumimos que estamos compuestos de partes. Puedes pensar en esto como quieras: desde partes psíquicas que cumplen sus propias funciones, como por ejemplo los diferentes roles vitales que asumimos, hasta partes físicas como cada uno de los huesos del esqueleto o cada uno de los órganos que nos componen. Como sistema que somos, cada una de nuestras partes tiene voz y voto sobre nosotros mismos, y de hecho influye sobre la totalidad, de la misma manera en que una vértebra fuera de su lugar influye sobre la estabilidad, el equilibrio y el bienestar de todo el esqueleto y, por extensión, del ser del que forma parte.
En una sesión de PNL presuponemos, en suma, que cada problema,  síntoma o comportamiento cuenta con una parte responsable, y que esta parte responsable mantiene una intención positiva. Esto permite iniciar una comunicación en la que se acepta completa e incondicionalmente el problema que se aborda y también a la parte responsable del mismo. Este modelo facilita enormemente el trabajo de cambio.
Nuestras vidas están compuestas por bucles o lazos. Nos despertamos, nos levantamos, hacemos una serie de actividades organizadas en secuencias, nos acostamos y nos dormimos. Con el paso de los días repetimos estas secuencias formando un conjunto de patrones de comportamiento. Gran parte de estos comportamientos han sido repetidos tantas veces que han terminado siendo automatizados y puestos a cargo del inconsciente: cuando llega el momento de hacer algo que ya sabe hacer, el consciente delega la tarea en el inconsciente para liberarse y enfocarse en aprender nuevos patrones.
Con el paso de tiempo, gran parte de estos bucles son programas terminados y archivados. Cuando tienes que beber un vaso de agua no piensas en cómo hacerlo; simplemente sucede. Cuando la persona está satisfecha con su vida, entonces estos programas funcionan suavemente, los lazos enlazan entre sí con elegantes transiciones y el sistema funciona en equilibrio consigo mismo y con el ecosistema que habita.
Ahora, la vida es cambiante. Cada uno de nosotros cambia con el transcurso de los años. Nuevas personas entran y salen de nuestras vidas, debemos asumir nuevos retos y aprender nuevas habilidades… Somos sistemas abiertos, y nuestros lazos o bucles se comunican con los lazos de otras personas. Nuestros comportamientos interfieren entre sí. Nuestras intenciones colisionan. Sólo una persona puede ocupar el espacio que ocupa una persona cada vez. Así, estamos obligados a aceptar la responsabilidad de nuestra interacción con lo que nos rodea y hacer los ajustes y los cambios apropiados en nuestros propios lazos para mantener una relación armoniosa, saludable y próspera con el entorno.
Recuerdo un vídeo en el que Richard Bandler contaba el caso de una cliente con la que trabajó una vez.
Esta mujer explicaba que a veces sus piernas se debilitaban y simplemente se desplomaba. Sus piernas dejaban de tenerla, así que debía cada vez permanecer tumbada hasta que el entumecimiento que sentía se disipara.
Esta mujer había pasado por media docena de especialistas en neurología. Le habían hecho todo tipo de pruebas y todas habían resultado concluyentes: no había nada en su neurología que explicara el entumecimiento de sus piernas.
Cuando Bandler habló con la mujer, su marido estaba presente. Él empezó a quejarse de los trastornos que el problema de su mujer le suponía. Contó cómo ahora incluso tenía que fregar los platos y cortar el césped. Bandler se dio cuenta de cómo, cada vez que el hombre hablaba de una de las cosas que ahora tenía que hacer, una sonrisa se dibujaba en el rostro de su mujer.
Así, Bandler utilizó una técnica hipnótica para negociar con las piernas de la mujer y les pidió que sólo se entumecieran cuando fuera completamente necesario para que la mujer comprendiera verdaderamente cuál era el mensaje que tenían para ella.
Cuenta que se marcharon y llegaron a casa. Él le dijo a ella que fregara los platos. Ella comenzó y, en mitad de la faena, sus piernas se entumecieron. Entonces cerró el grifo, fue hasta su marido y le dijo: “¡Se acabó! ¡Sácame a cenar fuera!”.
Desde ese día sus piernas dejaron de entumecerse. A veces el inconsciente puede tener un curioso sentido del humor.

Monday, June 9, 2014

Más allá del single



- ¿A qué crees que se debe tu decepción?
- No ha resultado lo que yo esperaba. Parecía que iba a ser otro tipo de persona y finalmente ha resultado casi todo lo contrario. Al final siempre me acabo desanimando, no sé si habrá gente que valga mínimamente la pena.
- Bueno, no creo que esa sea la cuestión. Parece que te dejas arrastrar por el desanimo y eso ocurre porque seguramente te había ilusionado mucho antes.
- ¡Tú dirás! A mi edad las cosas no son como cuando era adolescente... ¡y ya llevo unas cuantas decepciones de estas en mi vida!Si hubiese un botón de reset todo sería mucho más fácil...
- Eso te condenaría a repetir los mismos errores y no aprender nunca, ¿acaso deseas vivir en el día de la marmota?
- No, claro que no, pero ya me entiendes.
- Claro que te entiendo, pero esa no es la cuestión. ¿Aún compras cd's?
- Alguna vez, ¿por qué?
- ¿De la misma manera a como lo hacías hace veinte años?
- Bueno, hace veinte años iba a la tienda y lo compraba.
- Ya... ¿Y cuando llegabas a casa y lo escuchabas?
- Bueno, teniendo en cuenta que lo comprabas en función del artista que te gustaba en ese momento y del single que escuchabas en la radio, rezabas porque te gustase el disco más allá del single.
- ¿Y si no era así?
- Te jodías, ya habías roto el precinto... ¿Qué quieres decir?
- ¿No ves lo parecido que es? Te enamoras de alguien, por lo general, por lo primero que te ofrece. Es como el single del cd, escogen aquel que cree que gustará más y que hará que se venda más, pero no sabes si te gustará el resto.
- Sí, ahora que lo dices...
- Cuando tienes dinero de sobras no es demasiado problema, pasas a crear una colección de "cd estafa", pero si no te sobra el dinero es un lujo que no te puedes permitir.
- ¿Y qué se hace en esos casos?
- Yo, que no tenía mucho dinero, tenía varias estrategias: dejaba pasar tiempo a ver si sacaban más singles y me gustaban, esperaba a que algún amigo se lo comprase y lo escuchaba, intentaba oírlo en la tienda, etc. Pero, aún así tuve una pequeña colección de fracasos de elección. Y aprendí de cada fracaso para intentar reducir las posibilidades de un fracaso posterior. Sin garantías, ¡eh?

Autor del post: 

Miguel Ángel Raya Saavedra

Saturday, June 7, 2014

De la insensibilidad al activismo: educando Superpoderes para el joven conectado



Todos/as recordamos aquellos momentos en que veíamos televisión en familia y aparecía alguna noticia de alto contenido emotivo. Asesinatos, catástrofes naturales, guerras inexplicables en la contemporaneidad aparecían solamente durante algunos momentos, hasta que la mano benévola de nuestros padres cambiaba de canal o apagaba el televisor.
La exposición a todas esas y muchas más tragedias y sinsentidos forma parte hoy de la cotidianeidad de nuestros jóvenes Millenial o de la llamada Generación Z (los nacidos desde mediados de los 90 hasta nuestros días). Esto les convierte, según muchos estudios, en una generación especialmente realista.
Así, si la generación Y era optimista, la generación Z es realista. Saben, por el carácter global de las noticias y el calibre de cosas como el 11M o el 11s, las crisis económicas o la violencia en las escuelas, que el mundo puede ser un lugar muy peligroso. Parece que para ellos se vuelve cierto el viejo refrán de que “cualquier tiempo pasado fue mejor” (o lo pareció).
Se trata de una generación que ha tenido que vivir acontecimientos y situaciones sociales (terrorismo, recesión económica, etc. ) especialmente duras. Algunos autores les definen como “rebeldes con causa” (Emily Anatole, Generation Z: Rebels With A Cause).
Así, una encuesta reciente a jóvenes estadounidenses preguntaba a los jóvenes de la Generación Z sobre los acontecimientos más importantes en sus vidas, obteniendo una significativa primera respuesta:
1. La violencia escolar.
2. La emergencia de las redes sociales.
3. La elección del primer presidente negro.
El tema preocupa, evidentemente, a todos/as aquellos que nos preocupamos por su felicidad y tiene implicaciones en cuanto a evolución de la ética y la moral en nuestras sociedades.
¿Son capaces de afrontar el tema sin que les afecte en demasía? , ¿Serán adultos más precavidos? ¿Les convierten sus obvias estrategias de distracción, de compensación emocional (evasión en el mundo de los video juegos o las redes sociales), en más fríos emocionalmente (a veces hasta el extremo del morbo) que los jóvenes de generaciones anteriores?
La opinión general adulta se manifiesta en ese sentido. Conversaba sobre ello en Santiago de Chile, el día del trabajador, en motivo del suicidio de un joven grabado, subido a Youtube y comentado con dudoso sentido del humor por muchos en las redes sociales. Resulta un buen ejemplo de la necesidad de intervención, de matiz ético por parte de los adultos ante una realidad que ya no podemos disimilar o esconder pero sí ayudar a interpretar.
Para convertir el realismo en un Superpoder en los términos que utilizamos aquí habitualmente, se trata de hacerles más resilientes , más enteros, más capaces de sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas e incluso (y en este punto se basa la necesidad de esta entrada), de aprovechar la transparencia de la peor cara de lo humano para sensibilizar hacia el activismo por una sociedad mejor.
Me quedo con dos definiciones de Resiliencia en Wikipedia que destacan este componente activista porque está en ello, en el cambio individual y social, el objetivo final de nuestra intervención como mentores éticos o educadores (ver también el trabajo de mi amiga Anna Forés):
“Capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e inclusive, ser transformados por ellas.” Grotberg (1995)
“La resiliencia significa una combinación de factores que permiten a un niño, a un ser humano, afrontar y superar los problemas y adversidades de la vida, y construir sobre ellos.” Suárez Ojeda (1995)

Activismo racional: el leviatán* de la desigualdad desenmascarado.
Para provocar el cambio resulta importante señalar el drama importante, sacar a la palestra, de entre la amalgama de noticias negativas, aquellas a las que podamos aportar valor un ético irrenunciable. La ocultación, el “cambio de canal”, la censura, resultan ya a todas luces imposibles, así que nuestro papel deberá centrarse en todo lo contrario: en seleccionar, de entre las innumerables desgracias que emergen todos los días, las que sean susceptibles de una reflexión ético-activista importante.
La ocultación, la sobreprotección que busca el alivio emocional podría, de hecho, no tener mucho sentido. Una investigación reciente en la Universidad de Chicago apoya nuestro punto de vista: al contrario de lo que pudiese parecer, la insensibilidad emocional que nuestros jóvenes desarrollan necesariamente ante la exposición constante a este tipo de estímulos, puede facilitar el desarrollo de un alto sentido de la justicia. El sentido de la justicia parece más ligado a la razón que a la emoción.
La investigación consistía en observar escáneres cerebrales mientras los participantes en el estudio veían videos sobre “buen” y “mal” comportamiento y mostraba cómo quienes mostraban mayor sentido de la justicia también tenían menor actividad en las partes del cerebro asociadas al procesamiento emocional. Por el contrario las zonas que se activaban eran las más relacionadas con procesos cognitivos más elaborados, como la planificación, la toma de decisiones, el razonamiento abstracto, la interpretación de claves sociales, la distinción entre perspectivas, etc..
La idea final resulta nueva e inmensamente interesante: la gente que se muestra altamente sensible en términos de justicia y equidad no parece estar motivada por aspectos emocionales, concluyen los investigadores, contra la idea de los “motivos sentimentales” de aquellos implicados en temas de derechos humanos y justicia social y criminal. La justicia y los más altos valores pueden ser una cuestión de raciocinio, esa cualidad que los animales humanos solemos decir que ostentamos en exclusiva.
Volviendo a nuestras cuestiones, parece que no debemos temer respecto a la insensibilización emocional al seleccionar los temas de interés. Seleccionar para racionalizar aquellos cuya carga emocional sea elevada, puede ser incluso positivo.
El suicidio del joven Chileno, por ejemplo, podría ser un Leviatán con matices de crítica social ineludibles.


Educando al superhéroe para un mundo mejor
Después de seleccionados los temas deberemos, obviamente, explicar el porqué de su importancia. Volviendo al ejemplo de Chile, ante cualquier caso de suicidio es importante abordar el fenómeno general, recordar que se trata de una decisión extrema que nunca debe tomarse sin haber pedido ayuda previamente a familiares y amigos.
En concreto deberíamos destacar que descarga (1)determinados suicidios (por no decir casi todos), muestran el fracaso de nuestras sociedades en conseguir la felicidad de sus miembros. El suicidio se asocia en muchos casos a situaciones de desempleo que provocan sentimientos de inadecuación social, de no pertenencia al grupo en el que todo ser humano busca colmar la necesidad de afiliación, lo cual parece ser el motivo último del caso del joven chileno, que gritaba consignas contra el capitalismo extremo al caer.
La lección es obvia: luchar contra el desempleo es una cuestión crucial si queremos seres humanos y sociedades más felices.
Por último, recordar que es importante, como siempre que conversamos con los jóvenes de estas generaciones, utilizar material multimedia adecuado, afín a las nuevas alfabetizaciones en lo digital. En este caso, mostrar los contravideos creados por otros jóvenes (sus iguales) criticando las reacciones morbosas al suceso y explicando el drama socioeconómico subyacente serían imprescindibles.

*Leviatán (del hebreo לִוְיָתָן, liwyatan, enrollado) es una bestia marina del Antiguo Testamento, a menudo asociada con Satanás, creada por Dios.(Génesis 1:21) El término Leviatán ha sido reutilizado en numerosas ocasiones como sinónimo de gran monstruo o criatura o de forma más genérica, del “mal” o la maldad (Puede ampliarse esta acepción en la obra de Hobbes del mismo nombre, uno de cuyos argumentos básicos está en la conocida sentencia: “el hombre es un lobo para el hombre”)

Friday, June 6, 2014

El reto de ser hermanos: Enfermedad Mental Grave



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Esta guía ofrece una serie de consejos e información destinada a personas que en su entorno familiar conviven con una persona que tiene un problema de salud mental, especialemente a los hermanos, para afrontar la enfermedad mental desde un punto de vista positivo. Incluye información sobre centros y recursos destinados a la mejora de la salud mental. ¡Esperamos que te sea de utilidad!

Autor:           José Luís Rico Prieto
Editores:      Asociación Madrileña de Amigos y Familiares de Personas con Esquizofrenia (AMAFE)

Thursday, June 5, 2014

La terapia cognitivo-conductual es más eficaz y eficiente que los fármacos para el tratamiento de la ansiedad y depresión



Tal y como recogen diversos medios estos días, los problemas de ansiedad y depresión constituyen uno de los principales motivos de consulta en Atención Primaria. La situación actual de crisis económica ha agravado notablemente la prevalencia de estos trastornos, de tal manera que los expertos advierten que en el 2020 constituirán la primera causa de discapacidad en el mundo.

Recientemente, en el marco de un congreso nacional sobre ansiedad y trastornos comórbidos, profesionales de la medicina han reconocido que los tratamientos farmacológicos actuales resultan insatisfactorios en estos casos, ya que sólo son efectivos en la mitad de los pacientes y su administración no elimina cierta patología residual que se mantiene en el tiempo.

En contrapartida, y si tenemos en consideración la evidencia científica de los últimos años, la terapia psicológica y, específicamente, la terapia cognitivo-conductual, ha demostrado ser una alternativa más eficaz y económica que los fármacos para el tratamiento de la ansiedad y de la depresión y, a diferencia del tratamiento farmacológico, no supone ningún riesgo para la salud y no presenta ningún efecto secundario adverso.


Además de reducir los síntomas de ansiedad y depresión y mantener estos cambios terapéuticos a largo plazo, el tratamiento psicológico proporciona otros beneficios en comparación con el tratamiento farmacológico, tales como una mayor adherencia al tratamiento, una disminución significativa del riesgo de recaídas y una elevada tasa de recuperación (es decir, a diferencia de los fármacos, no deja ninguna "patología residual"), evitando la cronificación del trastorno y disminuyendo, consiguientemente, el número de visitas al médico y los días de hospitalización.

De hecho, las principales guías de práctica clínica basadas en la evidencia científica, tanto internacionales como nacionales (como la del National Institute for Health and Clinical Excellence –NICE-), recomiendan la terapia cognitivo-conductual como el tratamiento de primera elección para el trastorno depresivo leve y moderado, el trastorno de angustia, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de ansiedad generalizada y las fobias específicas.

Asimismo, el tratamiento psicológico es aconsejable por encima del farmacológico cuando el problema de salud mental que presenta el paciente está complicado por otras condiciones médicas, como abuso de alcohol o drogas, o problemas crónicos de salud física, así como en el caso de niños, adolescentes y mujeres embarazadas, debido al riesgo elevado para la salud que supone el consumo de psicofármacos en estos grupos de pacientes. Sólo en los casos severos se recomienda el uso de medicación, pero siempre en combinación con tratamiento cognitivo-conductual, e informando al paciente sobre los objetivos terapéuticos, la duración del tratamiento farmacológico, los posibles efectos secundarios y los riesgos que conlleva una interrupción brusca de la medicación.

Por todos estos motivos, numerosos organismos competentes en materia de salud -como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE) o la Federación Mundial de la Salud Mental (WFMH)- señalan las ventajas económicas y psicosociales de la implementación de terapias psicológicas en los servicios de Atención Primaria, así como la necesidad de los ciudadanos de recibir otro tipo de atención sanitaria menos medicalizada, más humanizada y, sobre todo, más ajustada a sus necesidades.

Como ejemplo práctico, esta estrategia ya se ha puesto en marcha con éxito en el Reino Unido, que ha incorporado a más de 5.000 psicólogos en los servicios de Atención Primaria para ofrecer tratamiento psicológico basado en la evidencia y cubrir la demanda asistencial que requieren los problemas de ansiedad y depresión. Los informes y estudios publicados muestran el éxito de esta estrategia de actuación frente al abordaje farmacológico tradicional, así como la gran satisfacción manifestada por parte de los usuarios de los servicios de salud de ese país.

Sin embargo, a pesar del respaldo científico que avala la terapia cognitivo-conductual, en nuestro país, el modelo asistencial que impera en salud mental, excesivamente medicalizado y biologicista, así como el escaso número de profesionales de psicología en el sistema sanitario, impiden el acceso al mejor tratamiento posible para las personas afectadas de estos problemas.

En el marco del congreso sobre ansiedad y trastornos comórbidos mencionado anteriormente, los profesionales de la medicina manifestaron su inclinación a tratar estos problemas con unos fármacos de reciente aparición (denominados "duales"), otros nuevos antidepresivos e, incluso, anticonvulsivos, dado que la terapia psicológica es un artículo de "lujo" y que no parece que nuestro modelo sanitario siga el camino de incorporar, como recomiendan los organismos internacionales, más psicólogos en el sistema sanitario.

Esta insistencia en anclarse en un modelo de intervención -el farmacológico- que ha demostrado no ser el mejor tratamiento disponible, cuestiona gravemente la calidad asistencial que se ofrece a los ciudadanos. Las decisiones clínicas deberían ir encaminadas, no necesariamente hacia la medicalización, sino hacia la respuesta terapéutica que, sobre la base de la evidencia empírica, haya demostrado una mayor eficacia y eficiencia.

La tendencia a recetar fármacos de manera abusiva (a pesar de sus efectos secundarios, de su dudosa eficacia para el tratamiento de algunas dolencias y del elevado coste económico que suponen), tiene serias repercusiones que transcienden al ámbito personal o social. A este respecto, Infocop ha publicado recientemente una serie de artículos, en los que diferentes investigadores reflexionan sobre la verdadera eficacia de los antidepresivos, los efectos nocivos de la administración de psicofármacos a la largo plazo, la dudosa validez de la teoría que reduce la explicación de los trastornos mentales a simples desequilibrios bioquímicos y sobre los intereses económicos de la industria farmacéutica en perpetuar estos modelos de actuación en salud mental.






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noreply@blogger.com (Elia Bernabeu)

Wednesday, June 4, 2014

Límites: La agresividad positiva



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Hace tres meses que Luisa se ha mudado a un piso nuevo. Al principio le pareció que tendrían una buena relación con su compañero de piso, pero poco a poco fue notando detalles que la irritaban. Cosas como la costumbre de dejar los platos en el fregadero hasta que se llenaba o no limpiar nunca el plato de la ducha después de ducharse. Luisa prefería esperar a que saliera el tema para comentárselo porque aparentemente seguían teniendo una buena relación y a ella le daba miedo estropear la convivencia si era demasiado abrupta. Una noche llegó tarde a casa y su compañero de piso estaba durmiendo. Ella no había cenado y cuando entró en la cocina para preparar algo rápido encontró una mancha de salsa en el suelo. Estaba cansada y le enfadó mucho tener que buscar el cubo y la fregona para limpiar algo que otro había ensuciado. De repente oyó que su compañero de piso venía dando zancadas por el pasillo, probablemente había hecho algo de ruido y le había despertado.
- ¡Estaba durmiendo, joder! ¿No sabes lo que es el respeto cuando vives con alguien?
- ¿Cómo te atreves a hablarme de respeto?
Estaba tan enfadada que cogió la fregona y la lanzó contra él con tan mala suerte que le dio en la cara y le hizo una pequeña herida en un labio. Cuando vio lo que había pasado, Luisa se sintió culpable y asustada de su reacción. Le pidió disculpas, pero después de aquello la relación con su compañero de piso ya no pudo recuperarse.
Nos da miedo enfadarnos. Nos asusta nuestra rabia porque, con razón, la identificamos con una emoción destructiva, capaz de dañarnos a nosotros y a las personas que tenemos a nuestro alrededor. Según como leamos la historia podemos entender que es la incapacidad de Luisa para controlar su rabia la que acaba destruyendo la relación con su compañero de piso.
En mi opinión esto no es así. La rabia no es sino el producto de una serie de enfados no atendidos. Cada pequeño enfado que dejamos pasar se va sumando a nuestra frustración hasta que no podemos más. Los enfados son necesarios porque nos permiten poner límites a los demás. Necesitamos los límites porque no podemos esperar que los demás se hagan responsables de nuestro confort, nadie tiene porque saber de antemano qué necesitamos o qué nos molesta.
Nuestro enfado, igual que cualquier otra emoción, raramente desaparece si no le hacemos caso. Generalmente, las emociones no atendidas encuentran cursos más retorcidos y más dolorosos para expresarse. En el caso del enfado estas vías alternativas de expresión son:
  1. La olla a presión: Tal como le pasa a Luisa los enfados pueden acumularse y transformarse en rabia que termina explotando ante cualquier detonante. A diferencia del enfado, la rabia sí puede llegar a ser peligrosa para nosotros y para nuestras relaciones.
  2. Tirar la piedra y esconder la mano: No expresamos abiertamente nuestro enfado, pero buscamos formas inconscientes y menos claras de expresión que confunden a las personas a nuestro alrededor y envenenan poco a poco nuestras relaciones.
  3. Revertir el enfado contra uno mismo: Me refiero a conductas como por ejemplo tensar los músculos de la mandíbula hasta provocarnos un dolor de cabeza, hacer una úlcera de estómago con el tiempo o terminar con sentimientos recurrentes de culpa y tristeza que desembocan en una depresión. Parecen tipos de respuesta muy diferentes pero no lo son tanto, cuando tenemos una vivencia demasiado amenazante de nuestra rabia y no encontramos vías alternativas de expresión generalmente la tensión acumulada termina haciendo estragos en nosotros provocándonos todo tipo de síntomas somáticos y psicológicos.
Nos asusta enfadarnos porque tenemos miedo de perder el control. Como sucede a menudo, reprimir un enfado pequeño por miedo a “pasarnos” sólo conduce a lo que intentamos evitar: a que la rabia sea incontrolable. Cuando hemos reprimido muchos de nuestros enojos, nuestra mente genera imágenes y pensamientos que nos asustan. Es normal que nos imaginemos haciendo daño a la persona que nos enfada, que digamos cosas como “lo mataría”. Esa es sólo la forma que tiene nuestra mente de dar salida a nuestra rabia a través de la fantasía, no significa que seamos capaces de hacer nada parecido. Sin embargo, esas imágenes y pensamientos a menudo nos asustan y contribuyen a que intentemos reprimir aún más nuestro enfado.
Gestionar la rabia es no tener miedo de mostrar nuestro enojo, es hablar de las cosas que nos enfadan antes de que el enfado termine convirtiéndose en rabia y nos haga daño.
¿TE CUESTA DECIR QUE NO?
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psicoterapiacotidiana

Monday, May 26, 2014

Cómo explicarle la muerte a los niños

La muerte es parte ineludible de la vida, y los niños también son conscientes de ello. El problema llega cuando hay que explicar a los más pequeños, acostumbrados a ver la muerte como algo ajeno en televisión o en videojuegos, el fallecimiento real de un ser querido, un tema delicado y muchas veces evitado en la familia.

En cualquier caso, la primera idea que hay que tener para hablar de la muerte a un niño es que siempre hay que decirle la verdad.

Decir siempre la verdad
El niño tiene que entender lo que se le está diciendo, pero siempre hay que decirle la verdad. Hay que decirle ese ser querido, el papá, la mamá, el abuelo o un hermanito se ha muerto y no vamos a verle más, que va a estar en nuestro recuerdo, que le vamos a recordar muchas veces, que hemos estado muy a gusto mientras hemos estado con él. Pero hay que decirle la verdad, para empezar.


Por supuesto, el mensaje hay que adaptarlo a la edad del niño y el momento que se escoge para hacerlo depende también de las experiencias a las que se enfrenta. Una ocasión o una pregunta pueden originarse al ver un programa de televisión y otras surgirán inevitablemente cuando la muerte afecta a un miembro de la familia.

Dar un mensaje que pueda entender, sin metáforas complicadas
Explicar la muerte a los niños de manera comprensible para ellos puede convertirse para los padres en un ejercicio de imaginación contraproducente porque puede confundir a los niños.

Para una familia creyente, la explicación de que el fallecido está en el cielo con Dios es útil porque da una referencia comprensible para los niños y contiene una visión que coincide con su fe religiosa.

Pero ojo a los relatos enrevesados. El niño tiene que entender que no va a volver a ver a este familiar, porque la idea de ‘el abuelo está en el cielo’ o ‘está en una estrella’, si no se explica bien, puede hacer que el niño crea que el abuelo es astronauta o que va a volver.

Un niño pequeño solo puede absorber cantidades limitadas de información; las explicaciones tienen que ser breves y sencillas. Las metáforas no son necesarias, salvo que el niño sea demasiado pequeño. Si el niño puede entender lo que ha ocurrido, hay que contarle la verdad.

Hacer visibles las propias emociones sin ocultarlas a los niños
Eludir hablar de un asunto que es evidente que afecta a la familia envía un mensaje equivocado para el niño: 'si mamá y papá no hablan de eso, es porque es algo malo, y es mejor no hablar de ello'; o ‘no puedo hablar de esto porque mamá y papá se pondrán más tristes’.

La muerte es un asunto tabú hoy en día, y hablar de ello implica examinar los propios sentimientos. No podemos aislar al niño de las emociones de los adultos: él ve el llanto, ve a sus padres tristones, el silencio, que salen menos de casa, que dejan de salir con sus amistades. El niño sabe qué ha ocurrido y tiene que aprender a gestionar esas emociones, tanto suyas como de los adultos.

Enseñar al niño a manifestar sus propias emociones
Es importante ser receptivo a las preguntas del niño o la niña, porque forma parte del proceso del duelo. Hay que observar su comportamiento. Puede no apetecerle jugar, no estar con sus amigos, buscar estar más con su familia y demandar más cariño y más contacto físico. Ahí se ve que el niño está distinto y lo está pasando mal, tanto antes como después del fallecimiento del ser querido.

Un niño también necesita llorar una pérdida y necesita apoyo, comprensión y cariño
Es un error querer distraer a los niños, en lugar de enseñarles a gestionar y vivir la tristeza, porque un niño también necesita llorar una pérdida y necesita apoyo, comprensión y cariño.

Sobre todo, hay que enseñar al niño a manifestar sus emociones, dependiendo de las edades, a través del llanto, del dibujo, de las verbalizaciones que puede hacer del tipo ‘echo de menos a mamá’, ‘echo de menos al abuelo’… Hay que enseñarle que lo que está sintiendo es tristeza, y que eso es normal, para que los niños más pequeños aprendan a identificar esas emociones.

No dejar a los niños al margen de las ceremonias de despedida
Si el niño es lo bastante mayor como para comprender lo que va a ver y escuchar, durante y después de los oficios religiosos, los psicólogos recomiendan que participen de un modo razonable.

Es muy importante que no tengamos a los niños al margen de los rituales de despedida. A partir de los diez años el niño ya comprende perfectamente lo que ha ocurrido, puede ir a ver a un enfermo o a una ceremonia de despedida, a un cementerio a llevar flores, siempre y cuando la familia le explique por qué hace eso.

No significa que tengan que ir a un tanatorio, porque en España tenemos la costumbre de mostrar los féretros abiertos; no hace falta contarle detalles del fallecimiento o que vea el cadáver, porque les va a costar asimilarlo, pero sí las ceremonias de despedida, y en especial aquellas que son un homenaje a la vida, de modo que tenga los mejores recuerdos de la persona fallecida.

Cuando los hijos son adolescentes: ofrecerles que se abran
Los adolescentes pasan por una edad en la que viven con mucha intensidad sus emociones. Se trata también de observar sus comportamientos. Van a preguntar, y si no preguntan hay que acercarse a ellos y ofrecerse a que hablen con confianza sin temor a que nos vayamos a enfadar o ponernos tristes.

Hay que darles la posibilidad de desahogarse no solamente con sus iguales, que en esas edades adquieren una importancia enorme, sino que los miembros de la familia tienen que estar abiertos a recibir las manifestaciones de dolor que ellos puedan tener.

Junto a las reacciones de ira, frustración o incomprensión, a veces hay que lidiar con un sentimiento adicional: el de culpa. Cuando a un adolescente se le muere una persona querida, más si es un padre o una madre, llegan a pensar: ‘he discutido muchas veces por cosas absurdas, no le hacía caso y ahora no le tengo’, y aparece un sentimiento de culpa, que hay que abordar desde la familia.

Hay que hacer una buena recepción de sus sentimientos, y si se ve que el adolescente tiene manifestaciones de un especial aislamiento, que dura mucho tiempo, una pena prolongada, es recomendable asistir a un psicólogo para ayudar a orientarlo.

Respuestas convenientes a preguntas complejas
Al hablar de la muerte con los hijos pequeños, hay unos cuantos consejos útiles que seguir y otros cuantos errores que evitar.

- La muerte se puede explicar fácilmente en términos de ausencia de las funciones vitales que los niños conocen: las personas se mueren cuando ya no respiran, no comen, no hablan, no piensan y no sienten; cuando los perros se mueren dejan de ladrar y correr.

- "¿Cuándo te morirás tú?". Una pregunta 'agresiva' para un adulto, pero que refleja una preocupación cierta de un niño. La mejor manera para contestar puede ser otra pregunta: ¿"Te preocupa que yo no esté aquí para cuidarte?". Si es así, una buena respuesta tranquilizadora sería: "Yo no espero morirme en mucho tiempo. Espero estar aquí para cuidarte todo el tiempo que necesites. Pero si papá y mamá se mueren, habría muchas personas que te cuidarían: la tía, el tío, la abuela...".

- No es bueno comparar la muerte con el sueño, el descanso eterno o el descansar en paz. Un niño puede sentirse confundido y empezar a tener miedo de irse a la cama o echar una siesta, o tener miedo de que si se queda dormido no despertará.

- "Se murió por una enfermedad". Los niños en edad preescolar no distinguen entre las enfermedades pasajeras y las mortales y puede generarse en ellos una preocupación innecesaria. Es útil aclarar que solo una enfermedad grave puede causar la muerte.

- "Tu hermanito está con Dios". Los niños pequeños tienden a entender las palabras literalmente, y declaraciones como "es la voluntad de Dios" pueden asustarle y hacer que crean que Dios también vendrá a llevárselo a él.








Autor del post: 

noreply@blogger.com (Elia Bernabeu)

Saturday, May 24, 2014

¿Cúal inteligencia?


Afirmar que el hombre es el  más inteligente de los seres vivos que habitan este planeta es una aseveración con muchas dudas ya que los índices de maldad se han disparado como nunca  y esa maldad solo existe por el afán desmedido de conseguir dinero a como dé lugar  , matamos , hacemos daño de multiples formas , nos estorba la demás gente , quisiéramos que solo fuésemos nosotros en el planeta , si tanta inteligencia tenemos no estaríamos con la explosión demográfica incontrolable  y por supuesto , contaminamos todo lo que tocamos , el agua , el aire , la comida , fuentes indispensables de la vida.
La corrupción la impunidad ,  la violencia, la justicia selectiva , son formas certificadas de mantener un poder que pronto no sé de que servirá si el planeta está colapsando . El dinero solo servirá talvez para irse a vivir a otro planeta , pero no podremos comprar agua y aire limpio , ni comida libre de veneno , la ropa y demás enseres que nos dan comodidad también desaparecerán porque no habrá insumos para fabricarlos.
Muchas enfermedades  ya tienen curación pero esos medicamentos no se elaboran  porque no favorece a los grandes intereses comerciales que multiplican sus ganancias con medicinas que solo son paliativos  pero no curan .
Los grupos de poder en los países mantendrán este panorama hasta que ya no haya solución , se agotará el petróleo y el planeta carecerá de árboles para el vital oxígeno , lo que quedará al final será un grupo de multimilllonarios con tanto dinero que  no hallarán que hacer con él y los demás pues simplemente padeceremos las consecuencias de no haber actuado con inteligencia sino con avaricia desmedida hacia el Dios del hombre en la tierra: el dinero

Thursday, May 15, 2014

Dos formas de optimizar la forma en que nuestros cerebros se adaptan a la era internet

Llamamos neuroplasticidad a la capacidad de nuestros cerebros, incluso la tendencia a adaptarse a los cambios en el ambiente. Lo primero que cambia con las tecnologías, hemos dicho muchas veces aquí, somos las personas, que si pensamos en la cognición, nos vemos en la necesidad de adaptarnos a un entorno informativo mucho más amplio y complejo que antes.
Hemos publicado antes listados de estos cambios pero algunas lecturas recientes hacen necesario que los ampliemos ahora con algunos puntos adicionales.  Hablaremos en algún caso sobre el desarrollo cognitivo que se está produciendo para adaptarnos a los nuevos ecosistemas de información abundante pero también sobre cómo potenciar algunos aspectos que se están perdiendo pero sería interesante conservar. 

1. Problemas con los patrones de sueño.
Parece que no ocurre como con los libros analógicos: los dispositivos electrónicos con sus pantallas luminosas, no ayudan a conciliar el sueño sino todo lo contrario.  Necesitamos, de forma biológica y poco moldeable, oscuridad para dormir. Las luces que emiten laptops, ebooks, etc. confunden al cerebro indicándole que es de día y dificultando el sueño.
También aparece el denominado FOMO (fear of missing out, miedo a quedar fuera), provocando síntomas de ansiedad, inadecuación, irritación, etc.  cuando estamos desconectados.  Como siempre el mismo aspecto puede verse en positivo, como lo hacía unlibro reciente, que relacionaba la hiperconectividad  con la adaptación de las generaciones de los Millenial al mundo del trabajo de generaciones anteriores.  Las nuevas generaciones, distintas de sus actuales jefes de generaciones X o Y (más impulsivas, necesitadas de gratificaciones inmediatas), no distinguen de forma tan clara tiempos de trabajo y ocio, ofreciendo ventajas a sus empleadores.
Esto último también puede ser un problema, provocando que en algunos países, como Francia, Alemania, etc. se estén prohibiendo desde la legislación laboral cosas como la revisión del correo electrónico (hablo del tema mañana por la noche en Cadena SER). Me parece absurdo esto último pero tengo claro que es una asignatura pendiente, una nueva competencia para el ciudadano del S. XXI la educación de la desconexión.


2. Memoria, atención, también limitadas.
Hemos tratado antes este aspecto pero lo destacamos de nuevo por su importancia. Está claro que nuestra memoria enciclopédica, de almacenamiento de datos, está cambiando cuando podemos cumplir esas funciones a través de dispositivos electrónicos. Somos cyborgs sin posible vuelta atrás en ese aspecto, no solo desde la aparición de internet sino desde la invención de la escritura. Se cuenta que Sócrates ya dijo a Platón en su momento que tenía sus dudas acerca de que la escritura fuese buena para preservar las capacidades humanas: íbamos a perder memoria si escribíamos lo que antes almacenábamos en nuestros cerebros.
Se ve favorecida, sin embargo, la memoria de trabajo, aquella que con todos los datos almacenados dentro y fuera de nuestros cerebros, opera con ellos para resolver o crear cuestiones. Creatividad, innovación, derivan de esta y empiezan a diferenciar a las nuevas generaciones de las anteriores de una forma drástica. Tenemos ahora, más que en ningún otro momento en la historia, la capacidad de reinventarnos a nosotros mismos y al mundo, no tanto a imagen y semejanza de nuestros predecesores sino a partir de nuevas formas de creatividad.
También la atención se ha visto afectada, con internet reduciendo los intervalos en los que somos capaces de mantenerla. Leer libros durante largos periodos de tiempo ha dejado de ser la norma para dar lugar a lecturas en diagonal que intentan extraer lo esencial, perdiendo en profundidad y reflexión acerca de lo que se lee. Dedicamos un punto completo a este aspecto pero quiero recordar aquí que parece que la falta de concentración, sobre todo en multitarea, la dificultad en concentrarnos cuando cambiamos de una tarea a otra, parece ser una deficiencia de adultos. Los jóvenes, si bien no prestan atención durante demasiado tiempo a ninguna actividad de las muchas que suelen llevar entre manos a la vez, sí son capaces de hacer el “switch”, el cambio de atención desde una a otra cuestión, de forma más rápida y efectiva que los no alfabetizados en el mundo digital.

3. Leemos distinto: preservando las 2 formas de leer.
La lectura en diagonal resulta adaptativa en momentos de sobrecarga informativa, compitiendo con las formas tradicionales, indudablemente más profundas. Nos lo explica Maryanne Wolf, autora del libro  “Proust and the Squid: The Story and Science of the Reading Brain”:  La lectura tradicional (slow reading), lo tiene complicado en el reino del individuo conectado, así que tendremos que adoptar estrategias especiales si queremos conservarla.
No va a ocurrir de forma automática. Nuestros cerebros, de hecho, no están especialmente diseñados para la lectura. No existen orígenes genéticos de la lectura como sí parecemos tenerlos para la visión o el lenguaje. Debemos considerarla una tecnología, una invención humana desde los jeroglíficos egipcios al alfabeto fenicio, pasando por Gutenberg y la imprenta o la actual digitalización.
Nuestros cerebros se adaptaron en su momento a la lectura lineal, apoyada en la localización física de los conceptos que proporcionaban papiros, libros, etc. Esto último se considera todavía, de hecho, una ventaja del papel sobre el e-book. Pero en Internet el tema cambia,  la lectura se convierte en no-lineal (escaneo rápido, búsqueda de palabras clave, lectura en diagonal, etc.), afectando a la forma en que consumimos cualquier tipo de medio.
Parece, además, que no somos demasiado conscientes de ello. Un estudio de 2012 con jóvenes demostraba que la comprensión de textos ante una pantalla o ante el papel cambia y aunque creemos que somos mejores cuando leemos ante una pantalla bajo presión temporal, no es así, resultando el papel objetivamente mejor.
En fin… no estamos diciendo que debamos limitar la lectura digital sino, como decíamos al principio del artículo, que las dos formas de lectura pueden ser complementarias y adaptativas para distintas situaciones.   Apostar por la lectura bimodal, reaprender a leer “lento”, comenta Wolf, en la línea de entrenar la desconexión que también preconizamos aquí, resulta una prioridad importante hoy.
   

Autor del post: 

Dolors Reig

Wednesday, May 14, 2014

Terapia es responsabilidad y empoderamiento


20140414ResponsabilidadEmpoderamiento
Este artículo es la continuación del post inicial del blog ¿Qué es terapia?
Ramón empezó terapia hace pocas semanas. Tiene cuarenta y ocho años y perdió su trabajo como responsable de almacén hace un año y medio. Durante los primeros seis meses estuvo buscando trabajo muy activamente. Después progresivamente fue abandonando la búsqueda de empleo  y a sentirse cada vez más deprimido. Su mujer acudió con él a la primera visita y comentó que a pesar de que la pérdida del trabajo de Ramón no suponía una situación de premura económica para la familia, él se estaba volviendo cada vez más taciturno y que pasaba los días ante el televisor sin hacer nada. Ramón acude solo a la siguiente visita. Habla en un tono de voz muy bajo y sin levantar la mirada. El terapeuta le pide permiso para acercarse  y cogiéndolo suavemente por el mentón hace que Ramón alce sus ojos.
-          No puedo mirarte.
-          ¿Y eso?
-          Porque me avergüenza, porque estoy aquí lloriqueando y pensarás que soy un mierda.
-          No pienso que seas un mierda. Pienso que debes estar sufriendo muchísimo y sin embargo estás hoy aquí.
Las personas somos agentes activos de nuestras vidas, hacemos elecciones continuamente. Curiosamente,  muchas  veces lo olvidamos. Nos sentimos desamparados, como objetos a merced del destino. Creemos que la vida que hemos llevado nos condiciona y nos sentimos prisioneros de nuestra historia. Decimos no puedo, cuando deberíamos decir no quiero. O ni siquiera sabemos si queremos o no porque no podemos sentir nuestro deseo, no nos damos cuenta de que aún podemos elegir.
Empoderar significa recordarle a alguien la fuerza que tiene.  La fuerza no es algo que el terapeuta se inventa, no son palabras amables, muchas veces es todo lo contrario, es decir al paciente “eso que haces con tu vida y que no te gusta, lo estás haciendo tú, es tu responsabilidad”. El terapeuta del ejemplo empodera al paciente simplemente reconociendo su sufrimiento y recordándole que a pesar de ese sufrimiento ha sido capaz de hacer una elección.
Existen muchos ejemplos de falso empoderamiento: cuando un terapeuta le dice a su paciente sólo lo que quiere oír, no lo empodera, lo engaña de la misma forma que él se engaña a sí mismo. Cuando responde a una demanda con una fórmula o un consejo no lo empodera, le está diciendo tú no puedes hacerte cargo de tu vida, haz lo que yo te diga y todo irá bien. Cuando distingue entre pensamientos positivos y negativos, reforzando y apoyando sólo una parte de lo que el paciente le dice, eso tampoco es empoderamiento, es poner al paciente en guerra consigo mismo. Hacer terapia es aprender que todo lo que nos pasa es responsabilidad nuestra,  es aprender a aceptar y amar lo que uno es y encontrar la esperanza de cambiar  lo que nos duele.

Autor del post: 

psicoterapiacotidiana

Tuesday, May 13, 2014

El trastorno bipolar


https://www.dropbox.com/s/yi6d81dupzqawtx/PGP%20TrastornoBipolarLD.pdf
Forumclínic es una iniciativa realizada por profesionales e instituciones sanitarias con el objetivo de proporcionar información útil a los pacientes. En la siguiente guía, accesible al paciente y su familia, con el fin de mejorar su conocimiento de la enfermedad, se abordará: lo que es el trastorno bipolar, tipos, causas, diagnóstico y evolución, además de los avances en la investigación, las bases del tratamiento y psicoeducación. ¡Esperamos que te sea de utilidad!
Autores:       Benabarre, A; [et. al.]
Editores:      Fundación BBVA y Fundació Clínic per a Recerca Biomèdica 

Monday, May 12, 2014

Creencias erróneas sobre las relaciones de pareja

Este es un listado sobre algunos mitos o creencias erróneas sobre las relaciones de pareja. El mantener estos mitos como verdades universales puede causar muchos problemas e insatisfacción.

1. El romanticismo favorece la duración y felicidad de la relación. La relación de pareja no sólo se nutre de romanticismo, primero porque no se puede ser romántico todos los días y segundo porque el romanticismo está unido a la idea de ser y estar siempre apasionado, cosa imposible en una convivencia.

2. Si es amor verdadero se sabrá desde el primer encuentro. La verdad es que la mayoría de las personas toman algo más de tiempo para conocer a la pareja y saber que es con quien deseamos pasar una gran parte de la vida.


3. Si no siento celos, es que no amo de verdad a mi pareja. Los celos indican percepción de amenaza, percibes que podrías perder o tener que compartir con otra persona a un referente emocional que está contigo en este momento. Una relación en la que la pareja se siente segura el uno del otro no tiene porqué dejar espacio a los celos.

4. Si estás enamorado, no puedes sentirte atraído por otras personas. El amor no atrofia la capacidad de atracción por otras personas. Es natural sentirse atraído por otras personas y esto no significa que se ame menos a la pareja. Para muchas personas la fidelidad suele considerarse como una prueba más de amor ya que a pesar de que te gusten otras personas, mantienes el acuerdo de exclusividad alcanzado en la relación.

5. Si de verdad me ama no necesita salir ni estar con nadie más. Es cierto que dos enamorados desean pasar gran parte del tiempo juntos, pero también es necesario que cada uno tenga su propio espacio.

6. El amor se mantiene inalterable con el tiempo. Es un mito que hay que desterrar. Es muy probable que el amor se mantenga con la misma intensidad que tuvo en el inicio de la relación, pero para que ocurra hay que construirlo y “alimentarlo”.

7. Amar significa adivinar lo que el otro quiere y necesita. La adivinación de pensamiento no existe. Eso de pensar que por amor el otro va hacer y cubrir todas mis expectativas funciona en contra de la pareja. La persona que piensa esto no se expresa y sólo espera con grandes expectativas que el otro le responda cómo ella quiere.

8. Si el amor es verdadero, el sexo será siempre maravilloso. Según esta falsa idea, cuando llega el amor, trae bajo el brazo un avanzado manual sobre las mejores y más placenteras técnicas sexuales. La persona no puede saber de manera espontánea lo que le gusta y disgusta al otro. Esto sólo se logrará con el tiempo y una buena comunicación.

9. El “buen” sexo contribuye a la relación en pareja. Los tiempos de sexualidad de varón y mujer son diferentes y no siempre se encuentran. La sexualidad sólo es un área de la relación: si funciona mal no significa que la pareja funcione mal (o viceversa). En este caso hay que resolver los problemas sexuales para que ese aspecto mejore. Tampoco es correcto pensar que los problemas de convivencia se pueden resolver a través del sexo.

10. Mejor contar todo. El “sincericidio” (como han llamado algunos especialistas al hecho de que un miembro de la pareja cuente todo lo que hace, siente o piensa) es un mito. Existen sectores de la intimidad del ser humano que es bueno preservar. Además, hay cosas que una persona siente y que si las dice puede herir al otro. Lo primordial es pensar antes de hablar, ya sea para no causar daño o porque realmente lo que se piensa decir no va a ayudar al crecimiento de la pareja.

11. La convivencia prematrimonial asegura un matrimonio más satisfactorio y duradero. Esto representa un mito pues no da una seguridad del 100 por ciento. En algunos casos funciona y en otros no. A veces se puede tener una convivencia “feliz” en este período, pero cuando se legaliza la unión pueden comenzar los conflictos de pareja.

12. Los problemas de pareja durante el noviazgo se terminan cuando los novios conviven o se casan. Este es un mito basado en la creencia de que durante la convivencia se va a lograr “cambiar” al otro. Es un gran error, porque nadie tiene que cambiar a nadie. En realidad, para que una pareja funcione lo básico es respetar al otro tal como es y poder llegar a negociaciones para adaptarse a las diferencias que incomodan.

13. Casarse ante la ley es asumir con mayor compromiso la relación de pareja. Esto funciona de acuerdo con cada pareja. Hoy, según algunas estadísticas, funciona mejor no firmar papeles, pero depende de otras circunstancias que no tienen nada que ver con la seriedad o el compromiso. El firmar o no papeles no es garantía de que la convivencia funcione.

14. Contigo, pan y cebolla. Una de las causas principales del divorcio tiene que ver con lo económico. Hoy el tema pasa a ser algo muy importante, sobre todo cuando hay que tomar grandes decisiones respecto a este asunto. Generalmente hoy las parejas entran en conflicto cuando en momentos de crisis económica aparecen cuestionamientos sobre quién aporta más dinero o quién despilfarra más.

15. La llegada de los hijos resuelve los problemas de la pareja. Si una pareja tiene problemas de convivencia, los mismos persistirán a pesar de la felicidad que ocasiona el nacimiento de los hijos. Además, es injusto hacer que los chicos carguen con semejante misión. Lo primordial es tratar de resolver los problemas antes de la llegada de los hijos; de no ser así, ya no sólo serán dos los que sufran a causa de una convivencia conflictiva.






Autor del post: 

noreply@blogger.com (Elia Bernabeu)