PSICOLAX

"Cuando sabes verdaderamente quien eres, vives en una vibrante y permanente sensación de paz. Puedes llamarla alegría, porque la alegría es eso: una paz vibrante de vida."

Eckhart Tolle

Friday, May 6, 2016

+ LA TRISTEZA CREATIVA


Desde la emoción de la tristeza algunos artistas han encontrado la inspiración y ahora la Psicología explica las razones de ello. 

 Artículo de  http://www.lavanguardia.com/  Tristeza creativa
Todos la huyen y la evitan, en medida que sea posible. Pero los momentos melancólicos son necesarios. Y, según demuestran estudios recientes, constituyen la base de la mayoría de procesos cognitivos, creativos y artísticos.


“Puedo escribir los versos más tristes esta noche / pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido”. Es el lamento de Pablo Neruda en uno de sus más célebres cantos al desamor, la melancolía y el desengaño. “Tristeza não tem fim, felicidade sim”, repetían en sus canciones Vinicius de Moraes y Tom Jobim. La típica saudade brasileña les inspiró para escribir una de las baladas más célebres de la historia de la música. “Tango triste / Que como un viejo lamento / Parece que lleva el viento”. Así cantaba, con todo el pathos posible, el cantor Roberto Goyeneche. ¿Y la pintura dramática de Caravaggio? El genio italiano fue uno de los pintores más atormentados y tristes que se recuerde. Las telas reflejan su drama interior y su obra tan fosca y tétrica cambió la historia de la pintura. Beethoven, en el año 1802, afirma que lleva “una vida muy desgraciada. No estoy nada satisfecho de lo que he hecho hasta este momento. Tomaré otro camino”. Y así compuso la Novena.  
Artistas como Bruce Springsteen sublimaron su tristeza en grandes obras (Ron Galella - Propias
Grandes expresiones y formas artísticas han nacido desde el desánimo y las horas bajas. Los grandes protagonistas de la cultura de nuestro tiempo siempre hicieron alarde de su tristeza, como gran aliada para la creación. Según Flaubert, sólo si uno era un perfecto idiota podía decirse “crónicamente feliz” Baudelaire reconocía estimar su mal humor, porque la felicidad hacía “perder la tensión del alma”. A su vez, Augusto Monterroso y Bárbara Jacobs reunieron veinticuatro relatos en un libro, Antología del cuento triste (Alfaguara), que era toda una declaración de intenciones: “¿Quién quiere acabar con la tristeza? ¿O deberíamos decir: quién puede acabar con ella? La vida es triste. Si es verdad que en un buen cuento se concentra toda la vida y si la vida es triste, un buen cuento siempre será un cuento triste”. Franz Kafka, que no fue precisamente una persona muy alegre y dicharachera, defendía que “necesitamos los libros que nos afectan como un desastre, que nos afligen profundamente. Si el libro que leemos no nos despierta de un puñetazo en el cráneo, ¿para qué leerlo?”. El crítico literario José María Guelbenzu ya lo dijo una vez de forma tajante: “No hay protagonistas felices en la literatura porque la infelicidad genera conflicto dramático. Conviene abrazar el éxtasis melancólico para hacer estallar la creatividad”.
Pese a estos elogios de la tristeza, vivimos en una sociedad que defiende el mismo refrán: “no estés triste”, “no pongas esta cara de pena”, etcétera. Está mal vista. Se le considera claramente como enemiga de la felicidad, que es lo único que vale, el bien supremo a conseguir. ¿No se estaría cometiendo un craso error al querer eliminar la tristeza de nuestras vidas?Eric C. Wilson, profesor de la Universidad de Wake Forest (EE.UU.) cree que sí. Y por las razones expuestas antes: porque es creativa. Publicó un ensayo titulado Elogio de la melancolía (Taurus). “Es posible que no estemos lejos de acabar con la musa que ha inspirado una gran parte de las bellas artes, de la poesía, de a la música: aniquilando la melancolía. En cambio, la obsesión por la felicidad podría conducir a la extinción súbita del impulso creativo”.

Para Wilson, “sólo se puede experimentar la belleza cuando tenemos el melancólico presentimiento de que todas las cosas del mundo se acaban”. En su opinión, “la felicidad alimenta lo insulso, nos priva de la capacidad de percibir los matices, por tanto nos convierte en seres banales”. Su tesis es que el hombre pesimista, triste y melancólico, siempre que no caiga en la depresión, jamás se sentirá cómodo con el orden establecido. “El gen de la melancolía es el código de la innovación. Impulsa una nueva comprensión. Alienta nuevas formas de concebir y denominar conexiones. Desemboca en un cuestionamiento activo del presente, en un deseo perpetuo de crear nuevas formas de ser y de ver. Estar contra la felicidad, evitar la satisfacción es estar cerca de la dicha, abrazar el éxtasis. Ser incompleto es llamar a la vida”. ¿De verdad es así?

Algunos ejemplos refuerzan esta tesis. Virginia Woolf consideraba que su nerviosa melancolía era su más poderosa inspiración. Alrededor de 1913 escribió: “Como experiencia, la locura es magnifica. En su magma sigo encontrando la mayoría de las cosas sobre las que escribo. En las sombras, cuando me hundo en el pozo, nada me protege del asalto de la verdad”.Georg Friedrich Haendel escribió su obra maestra, El Mesías , en el punto más bajo de su vida. En precarias condiciones de salud, en un piso destartalado de Londres, recibió un día un librito sobre Jesús y, en el túnel en que se encontraba, sacó las fuerzas para componer durante veinticuatro días seguidos casi sin dormir. Bruce Springsteen grabó el álbum Nebraska, un tema sobre un joven asesino que confiesa sus crímenes con desolación. Considerado como uno de sus mejores trabajos, lo escribió en un momento de profunda tristeza y de cuestionamiento personal, que lo llevará a la psicoterapia. “Las personas a quienes algo les reconcome son más interesantes que las que están simplemente contentas”, dijo. Y en su último libro (El impostor (Random House)) Javier Cercas confiesa que se puso a escribir la obra después de vivir un periodo de profunda tristeza, en la que se despertaba las mañanas llorando y estaba bloqueado por el miedo.
Existen algunos experimentos en psicología que confirman la asociación positiva entre tristeza y agudeza intelectual. En un caso célebre, llevado a cabo por el profesor australiano Joe Forgas, estudioso del impacto de las emociones en la conducta, se hizo visitar una tienda a dos grupos de personas. El primero en un día solar y con música alegre de fondo (canciones de Gilbert O’Sullivan). El otro en un día frío y escuchando una música melancólica (Réquiem de Verdi). Se colocaron unas figuritas de soldados animales y automóviles cerca de la caja registradora. Cuando salían de la tienda, se les pidió a los individuos que mencionaran la mayor cantidad de objetos que recordasen. Pues bien, los del segundo grupo recordaban mejor y con más detalles lo que había dentro. Forgas ha llegado a la conclusión de que los melancólicos tienen mejor memoria. “Los tristes son más conscientes de su entorno, mientras que la gente alegre simplemente se deja llevar por la corriente”.
En la misma línea, Modupe Akinola y Wendy Berry Mendes, de la Universidad de Harvard, en un trabajo titulado El lado oscuro de la creatividad, pidieron a un grupo de estudiantes que dieran un corto discurso sobre cómo le gustaría que fuera el trabajo de sus sueños. A unos se les criticó, a los otros se les dio la enhorabuena. Tras medirles los niveles de la hormona del estrés, se comprobó que los que recibieron sonrisas estaban de buen humor y los que habían recibido críticas, estaban algo tristones. A continuación, les dieron materiales para que hicieran un collage. Una vez más, los tristes fueron los que hicieron las mejores creaciones. “El rechazo social produce una poderosa introspección y pensamiento dirigido al detalle. Una de las posibles explicaciones es que la evaluación social negativa incrementa la creatividad porque la gente se exige mayor esfuerzo y trabaja más duro”, fue su conclusión.
En otro experimento, Forgas comprobó lo siguiente: en un videojuego, se pedía a los participantes que disparasen a todos personajes que llevasen un arma. En un segundo momento, a algunas de estas figuras se les añadió un turbante, al estilo de guerrillero islámico: inmediatamente estas figuras pasaron a recibir más balas. Esta tendencia, sin embargo, no era tan evidente entre las personas tristes, que se dejaban influir menos por las apariencias e iban corrigiendo el tiro.“Cuando estás triste tomas un poco de perspectiva. La tristeza es como una señal: te dice no empujes, adáptate, presta atención”, escribe Forgas. Herbert Bless, de la Universidad alemana de Heidelberg, también ha estudiado qué es lo que se recuerda de la información sobre el carácter de una persona. Se leyeron a unos voluntarios unos textos con distintas apreciaciones sobre la personalidad de un individuo. Después de analizar las respuestas, Bless llegó a la misma conclusión: “los estereotipos tienen más impacto en el juicio que se forman los individuos de buen humor que en las personas tristes, que están más predispuestas a procesar información nueva cuando la situación se percibe como problemática. En cambio, si la situación parece segura, las personas confían más en las estructuras existentes”. Es decir: quelos tristones piensan más con su cabeza.
Cabe preguntare cuál es la verdadera función de la tristeza. ¿Un rato a evitar, como defiende la filosofía más optimista? ¿Una fuente de inspiración creativa? ¿Un simple estado de ánimo del ser humano? Charles Darwin, en su libro La expresión de las emociones en el hombre y en los animales (1872) la consideraba una de las emociones básicas más útiles del hombre. Para Antonio Cano, catedrático de psicología de la Universidad Complutense y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, “la tristeza es una emoción adaptativa. Si no fuera necesaria, ya la habríamos perdido en el curso de la evolución humana. Es como el miedo. Sirve para elaborar pérdidas o una ruptura con nuestros objetivos, pero, al mismo tiempo nos hace replantear el futuro. Es un bajón, pero nos hace ver las cosas de otra manera”. En este sentido,Jerome Wakefield, autor del libro The loss of sadness (pérdida de la tristeza), estima que la tristeza desempeña un papel crucial: nos ayuda a aprender de nuestros errores. “Creo que una de las funciones de las emociones negativas intensas consiste en parar nuestro funcionamiento normal, para ayudarnos a enfocarnos sobre algo diferente, aunque sea por un momento”.

Un poco de tristeza, por lo tanto, es positiva. Uno toma conciencia de uno mismo, se da cuenta del valor de las cosas y de lo que se ha perdido. Se hace balance de errores y aciertos y se les da el peso que se merecen. Ayuda a conocerse. Permite mantener la energía en un momento difícil para salir a flote después con las ideas más claras y con energía renovada para el cambio. En una palabra: es creativa. “En la psicología actual se tiende a rechazar las emociones negativas, porque, supuestamente generan malestar. Pero la vida no puede ser totalmente neutra. Yo no puedo decir: ‘no me afecta nada’. Al contrario, hay que aprender de la situación traumática. Sin tristeza no sobreviviríamos, no nos daríamos cuenta de que estamos en una situación de peligro. La vida no es sólo felicidad, no es sólo risas”, subraya Antonio Cano.
Sí que es posible utilizar la tristeza en su favor. Una posible salida, como hicieron los grandes artistas mencionados anteriormente que sublimaron sus penas con sus creaciones, es traducir estos sentimientos negativos en una obra. Pero incluso si no se tiene ningún talento especial, vivir un mal momento puede llegar a ser, en perspectiva, algo beneficioso. Enrique Rojas, catedrático de Psiquiatría, director del instituto de investigaciones psiquiátricas de Madrid y autor de varios libros (el último es Cómo superar la ansiedad (Temas de Hoy) señala que antes hay que procurar valorizar la tristeza con el tiempo, que cura todas las heridas. “Con el paso de los días, la tristeza se transforma en la gran educadora de la persona, si se sabe sacar la lección de ella. En psicología se habla, en este sentido, de resiliencia. Porque lo que ayuda a crecer son las derrotas, los fracasos, los sinsabores. La piedra de toque para ascender en la vida es el sufrimiento, el enfrentarse a una sorpresa de que algo que se esperaba se ha torcido”, defiende este experto. ¿La tristeza es, entonces, el primer paso para lograr la felicidad?
De alguna manera, sí. “La condición esencial es no tener rencor. Porque el rencor nos impide olvidar y hace que nos sintamos dolidos. La felicidad, en el fondo, consiste en gozar de una  buena salud y una mala memoria”, sostiene Rojas. Uno de los aspectos más destacables de la tristeza es que nos obliga a pedir ayuda a los demás. Los otros pueden ser un apoyo muy válido porque con las respuestas de consuelo que se reciban, se fomentan y se recuperan vínculos afectivos. “La tristeza produce empatía en el seno de un grupo. No hay que olvidar que somos seres sociales”, dice Antonio Cano, que cita en propósito un ejemplo realmente ocurrido. Varios meses después de los atentados del 11-S, se produjo una ola de divorcios entre las parejas de los bomberos de Nueva York. Se descubrió, en efecto, que la solidaridad que había despertado la tragedia entre las víctimas del atentado terrorista llegó hasta extremos insospechables: los bomberos, de tanto consolar a las viudas, se enamoraron de ellas.
Ahora bien, una cosa es estar triste, otra padecer depresión. “La tristeza dura unos días y es un jalón que la naturaleza le hace a tu humanidad para que recuperes energía, hagas un alto y pienses mejor las cosas. A la tristeza hay que decirle: ‘Hola amiga, hagamos un retiro juntas y miremos que hay dentro de mi’. Tu organismo se lentifica para tomar conciencia. En la tristeza aún te sirven los amigos, no te quieres aislar y funcionas a media máquina, pero funcionas. Por el contrario, la depresión es unaenfermedad, dura bastante tiempo (meses), tus áreas de desarrollo se bloquean, tu sistema se desorganiza nada tiene sentido y el placer se reduce. Y lo peor, ya no te quieres y hay un sentimiento profundo deautodestrucción. De la depresión hay que escapar”, escribe el terapeutaWalter Riso. Para Enrique Rojas, “la tristeza normal produce la lucidez del perdedor y la nitidez de la distancia y una mirada hacia el futuro. La tristeza depresiva es el ánimo embotado, a la baja, y mirando hacia el pasado. La primera reinventa la vida, la segunda sabe a derrota sin remontada”.

Ir en busca de la felicidad evitando o esquivando tristeza, paradójicamente… nos lleva a la infelicidad. “En los últimos veinte años se ha hablado más de la felicidad que en los dos siglos anteriores”, admite Rojas. “Mi receta consiste en tener una personalidad estructurada, un proyecto de vida, amor, amistad, cultura, trabajo. Pero la píldora de la felicidad, asumiendo que exista, tiene que ser la coherencia, es decir una concordancia entre lo que digo y lo que hago. Y comprobar que se ha hecho el mejor bien posible y el menor mal consciente”, afirma. ¿Y el amor? Tampoco se escapa. “No hay felicidad sin amor, pero tampoco hay amor sin renuncia”, dice. Toca sufrir. 

Otro artículo sobre el mismo tema... 

¿Puede la melancolía enriquecer nuestra capacidad creativa?


¿Puede ser la melancolía una buena aliada de la creatividad? Según afirman varios estudios, es muy posible que sí. Un ejemplo, Van Gogh, quien en sus momentos de depresión llegó a afirmar: «Uno se siente como si yaciera en el fondo de un pozo oscuro y profundo, atado de pies y manos, totalmente indefenso». Sin embargo, ese sentimiento no impidió que creara algunas de las obras más bellas y singulares de la historia del arte.
En la actualidad, en la sociedad occidental –abanderada especialmente por los Estados Unidos– hay un rechazo a la melancolía. Sobre este punto, Eric G. Wilson ha expuesto en su libro Against Happiness: In Praise of Melancholy –en España está editado por Taurus bajo el título Contra la Felicidad: En defensa de la melancolía– que nuestra obsesión con la felicidad «bien podría conducir a una extinción repentina del impulso creativo». Wilson llega a afirmar: «Fue el cavernícola melancólico y retraído que se quedaba atrás y meditaba, mientras sus felices y musculosos compañeros cazaban la cena, quien hizo avanzar la cultura».

«Para que quede claro, yo mismo me siento profundamente opuesto al mito del genio torturado por la creatividad», aclara Wilson. «Pero también soy de la firme convicción de que el acceso a todo el espectro de la experiencia humana y toda la gama psicoemocional de nuestra vida interior –alta y baja, la luz y la oscuridad– es lo que nos hace individuos completos y nos permite crear rica, dimensional, trabajo significativo».

Existe una larga tradición que trata de discernir el valor de la tristeza y cómo este sentimiento no es solo una parte inevitable de la vida, sino que es esencial para seguir hacia adelante. Si nunca te has sentido melancólico, te has perdido de una parte esencial de lo que significa ser humano. Al igual que para Eric G. Wilson, son muchos los pensadores que consideran que la melancolía es necesaria para alcanzar la sabiduría, para crear y generar nuevas formas de conocimiento.   Seguir leyendo

Wednesday, May 4, 2016

+ "TU ENFOQUE DETERMINA TU REALIDAD"



  Esto es lo que decía el maestro Yoda en la Guerra de la Galaxias...

 y  es también lo que nos dice Daniel Goleman en su libro FOCUS




Artículo de  Rafael Rubio tomado de http://nomaspalidas.com/tu-enfoque-es-tu-realidad/

“La mente intuitiva es un don sagrado y la mente racional un sirviente fiel. Hemos creado una sociedad que rinde tributo al sirviente y ha olvidado el don”. Albert Einstein

 En su nuevo libro “Focus”, Daniel Goleman (autor de “Inteligencia Emocional” en 1995), afirma que “la práctica de la atención y de focalizar es como un músculo” que si no se utiliza se debilita y si lo ejercitamos se desarrolla y fortalece.
El libro en sí mismo me pareció espectacular y en particular el capítulo “Atención máxima y mínima”. Goleman dice:  “La ciencia cognitiva describe como ‘ascendente’ el funcionamiento de la maquinaria neural de la parte inferior del cerebro. Del mismo modo define como ‘descendente’ a la actividad mental que se localiza principalmente en el neocórtex, capaz de monitorear a la maquinaria subcortical e imponerle sus objetivos”. Lo anterior, dicho de otra manera, significa que poseemos dos mentes que funcionan al mismo tiempo:
La mente ascendente que es:
  • Más rápida, medida en milisegundos, la unidad de tiempo en que opera el cerebro.
  • Involuntaria y automática.
  • Intuitiva, funciona a través de redes de asociación.
  • Impulsiva, guiada por emociones.
  • Ejecutora de nuestras rutinas habituales y guía de nuestras acciones.
  • Rectora de nuestros modelos mentales del mundo.
Por el contrario, la mente descendente es:
  • Más lenta.
  • Laboriosa.
  • El sitio del autocontrol, que a veces puede apoderarse de las rutinas automáticas y modificar impulsos guiados por la emoción.
  • Capaz de aprender nuevos modelos, hacer nuevos planes y hacerse cargo – hasta cierto punto – de nuestro repertorio automático.
La atención voluntaria, la disciplina y la decisión selectiva son descendentes. Cuando contemplamos la belleza de un atardecer o nos concentramos en lo que leemos o en una conversación profunda con otra persona, está en acción la mente descendente.
La mente ascendente realiza múltiples tareas en simultáneo, rastreando una profusión de estímulos que incluyen las características del medio que nos rodea y que aún no hemos enfocado.
Así, para un “manguera suelta” (ver libro No + Pálidas, pág. 128) asumido como soy yo, con violentos toques de “manguera loca”, esto no resulta nada nuevo, ya lo sabía.
Apenas comencé el libro Focus mi mente intuitiva, que funciona a través de redes de asociación, conectó a los líderes con algo que dice Daniel Goleman: “tu enfoque es tu realidad”.
Para lograr las metas se necesitan tres tipos de atención.
  • La atención interior que está en sintonía con la intuición,  los valores que nos guían y las mejores decisiones.
  • La atención en los demás, que mejora nuestras relaciones con las personas que forman parte de nuestra vida.
  • La atención exterior, que nos permite navegar por el mundo.
Un líder desconectado de su mundo interior no maneja el timón de su vida.
El que es ciego al mundo de los demás, está perdido.
El que es indiferente a los sistemas más amplios en los que opera, es vulnerable.
De acuerdo con Goleman, “no sólo los líderes se benefician con el equilibrio de esta atención triple. Todos nosotros vivimos en medios desafiantes, colmados de tensiones, de competencia por el logro de los objetivos y las atracciones de la vida moderna”. Cada una de las tres modalidades de atención puede ayudarnos a encontrar un equilibrio que nos permita ser felices y productivos.
Agrega  Goleman que ”en buena medida (tal vez en su totalidad) aquello que la mente descendente cree haber elegido para concentrarse, reflexionar y actuar es, en realidad, un plan impuesto de abajo hacia arriba”. Como señala con ironía el psicólogo Daniel Kahneman, citado por Goleman, “la mente descendente sería un personaje secundario que se cree protagonista”.

Las-claves-de-daniel-goleman-para-concentrar-la-atencion/

Monday, May 2, 2016

EL MIEDO EN EL CEREBRO



Estupendo documental-  "La ciencia del miedo" -de Discovery Chanel sobre la respuesta del MIEDO y su funcionamiento en el CEREBRO.....









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El mismo vídeo -la CIENCIA DEL MIEDO-  en dos partes:

Friday, April 29, 2016

12 CONSEJOS PARA ENVEJECER CON SALUD



La salud es un estado de equilibrio: 12 consejos para una vida saludable y retrasar el envejecimiento  del Dr.Francisco Mora
(tomado del blog del  Doctor George)

El Dr.Francisco Mora nos ofrece unos CONSEJOS para mantenernos sanos, equilibrados y felices, que son a su vez los que ayudan a enlentecer el proceso natural de envejecimiento del organismo. El envejecimiento se puede acelerar o se puede retrasar.

1. EVITAR LOS EXCESOS EN LA ALIMENTACIÓN: Comer todo los que nos apetece es el camino más rápido para enfermar precozmente y envejecer prematuramente, porque comer más de lo que necesitamos aumenta el estrés oxidativo del organismo que agrede a las proteínas, a los lípidos, al ADN y al cerebro. Porque en los alimentos están los radicales libres que oxidan a nuestro organismo. Pero también menos comida potencia la producción de nuevas neuronas en el hipocampo, la región encargada del aprendizaje y la memoria, aumenta la sinapsis y favorece los mecanismos de reparación neuronal. 

2. DEPORTE DE FORMA REGULAR. “Mens sana in corpore sano”. Al practicar deporte aeróbico de forma habitual y continuada segregamos unas sustancias que repercuten en una mayor plasticidad del cerebro. Se potencian las sinapsis entre neuronas, la clave del aprendizaje y la memoria 

3. EJERCICIO MENTAL. Hacer ejercicio mental todos los días.. Debemos estimular la mente con retos; por ejemplo: aprender un idioma nuevo. Es una que requiere esfuerzo pero que produce mucho placer y lubrica los circuitos cerebrales.

4. VIAJAR: Viajar requiere, en esencia, aprender y memorizar, adquirir percepciones y memorias nuevas.
 



5. VIVIR ACOMPAÑADO. Una buena salud física y mental pasa por tener relaciones buenas y constantes con los demás. La transferencia emocional tiene muchas ventajas sociales. 

6. ADAPTARSE A LOS CAMBIOS DE LAS SUCESIVAS DECADAS DE LA VIDA. Adaptarse quiere decir también asumir los tiempos que corren. 

7. EVITAR EL ESTRÉS CRÓNICO. El estrés crónico tiene muchas consecuencias dañinas sobre el organismo, comenzando por el cerebro que libera de forma constante hormonas glucocorticoides que afectarán todo el organismo.

8. NO FUMAR. Este hábito puede producir pequeños infartos cerebrales y declinar las funciones mentales. La nicotina produce una reducción de la memoria y la atrofia y la muerte de las neuronas. Además, aumenta el estrés oxidativo en el cerebro 

9. DORMIR BIEN. Necesitamos dormir entre siete y ocho horas (especialmente entre las 00 y las 05.am). En esas horas nuestro cerebro debe borrar aquella información innecesaria y reforzar los conocimientos aprendidos así como también debe reparar tejidos dañados. 

10. EVITAR LA GENTE NEGATIVA Y LOS AMBIENTES TOXICOS: La motivación, la ilusión, la emoción, es lo que nos empuja a tener ganas de vivir. Ése es el motor que llevamos dentro y que nos mueve a querer seguir estando vivos. 

11. SENTIR AGRADECIMIENTO. Agradecer es uno de los gestos humanos más bellos, que une a quien agradece y a quien recibe el agradecimiento. 

12. LAS PEQUEÑAS COSAS. Aprender a descubrir los mayores placeres de la vida en acontecimientos sencillos del diario vivir, que son las que no se compran con dinero. 
       Guía de Envejecimiento Activo de FACUA  DESCARGAR


Visita también  en el BLOG ENVEJECIMIENTO ACTIVO

Friday, April 1, 2016

Vicens Arnaiz: “Quien nos enseña a ser padres son nuestros propios hijos”

Hoy entrevistamos a Vicens Arnaiz, psicólogo y director del Servicio de Atención Temprana de Menorca, para hablar de educación en la primera infancia. ¿Te lo vas a perder?
Cada vez hay más familias que optan por participar en espacios de crianza compartida, junto con otros padres y madres y sus hijos. ¿Por qué cree que sucede esto?
No se puede ser padre o madre “solo”, no en el sentido de familia monoparental, que es otro tema, si no en el sentido social. La maternidad y la paternidad es una función colectiva, que se asume individualmente pero que implica muchas transformaciones personales que necesitan referencias.  Las hay de carácter económico, de rol, emocional, cambios físicos… Para entender qué haces y qué te pasa necesitas ver a otros. Nos sirve más ver a otros padres y madres y otros niños y niñas para entender a nuestros hijos que la opinión de “expertos”.
¿Por qué?
Valoramos la opinión de otros padres porque constatamos que están viviendo lo mismo que nosotros, porque las referencias de sus experiencias son iguales que las nuestras. No nos hablan desde una teoría, sino desde la práctica. Los padres y las madres buscan otros contextos donde poder entender mejor a su hijo.
En una sociedad como la actual, que tenemos tanta información sobre todo, ¿las inseguridades en la maternidad y paternidad siguen siendo las mismas?
Sí, por supuesto.  Tener una criatura en brazos significa cambiar muchas cosas de la estructura psíquica propia. Aprender a relacionarte con esa criatura no es fácil,  no sabes si no le entiendes, si él no te entiende a ti, si todos los niños lo hacen así. Son circunstancias nuevas, con códigos que se tienen que entender. La única forma que tenemos los humanos de entender esto es participando encomunidades.
¿Y las escuelas infantiles no tienen esta función de referencia para los padres?
Las escuelas infantiles aparecieron principalmente con una función de conciliación. En este país la lucha por la conciliación estuvo más en manos de los maestros que de los sindicatos, y fruto de ello apareció el modelo actual. De esta forma, la función de la escuela infantil es “guardar” a los niños mientras los padres no están por trabajo o por el motivo que sea. Es cierto que durante las horas que están en el centro también se les educa y socializa, pero este modelo deja de lado la participación de la familia en la crianza.
¿A qué edad deberían empezar a ir los niños a la escuela?
Los niños y niñas a edades tempranas lo que tienen que hacer es socializarse. Si el adulto dispone de tiempo para estar con su hijo y para involucrarlo en sus espacios de socialización, no hay ninguna necesidad de que el pequeño acuda a la escuela.
¿Pero no debe socializarse con otros niños y niñas?
En el sentido estrictamente educativo y de beneficio para los niños, estos tendrían suficiente con acudir a las escuelas infantiles un par de horas al día, a poder ser acompañados de su padre o madre o con algún referente afectivo. Pero insisto, tampoco es necesario que le lleves a la escuela infantil si tienes la posibilidad de participar en colectivos de socialización, como tomar un café con los amigos o ir a comprar.
Entonces participando de la vida cotidiana del adulto, el pequeño ya adquiere las habilidades y conocimientos que necesita para su edad.
La socialización no es la vida en grupo, sino la adquisición de los códigos de la vida en comunidad. El lenguaje, el significado de los objetos, los valores. La vida personal del adulto, con el niño incorporado, ya contempla las necesidades de socialización que son totalmente válidas para el pequeño: ir a comprar, tomar un café con amigos, pasear en familia… Por este motivo, muchos padres y madres prefieren conciliar (si pueden) y buscar espacios de socialización de crianza.
¿Y vale cualquier entorno?
Si tu puedes estar con el niño o el niño tiene un entorno familiar rico a nivel de salud, de criterios, de valores; no hace falta que vaya a escuelas hasta los 2 o 3 años. ¿Qué puede adquirir de más o mejor un niño que puede participar del contexto social de su familia? Nada en absoluto. No es hasta más adelante que se puede enriquecer su experiencia en un entorno más formal. Cuando hablamos de escolarizar, estamos hablando de separar al niño de su padre y madre. Si hay una necesidad laboral, adelante, pero si no la hay, o si hay unos abuelos que pueden ocuparse del niño, la socialización ya es esto, participar de la vida.
Usted dirige un programa que se dedica a detectar y diagnosticar problemas en este ciclo de edad. ¿Qué tipo de problemas se encuentran en las escuelas?
¡Los mismos que en un adulto! Pero nuestro trabajo es hacer un seguimiento y detectar problemas donde no parece que existan. Hay dificultades que se refieren a trastornos evolutivos producidos por déficits físicos o de salud. Por ejemplo, la sordera, o problemas de visión. Este tipo de déficits si son detectados y tratados a tiempo no tienen porqué desarrollar mayor problema en los pequeños. Hay trastornos que no se detectan hasta que el niño es más mayor.
¿Qué tipo de problemas pueden pasar desapercibidos?
Quien nos enseña a ser padres son nuestros propios hijos. El bebé te plantea necesidades y tú vas inventando respuestas. Si no aciertas, el niño protesta y tú pruebas con otra. Lo que no se te ocurre a ti, se lo copias a otro. Pero hay niños que no tienen esta potencia, y si los padres no saben ver que algo pasa, no aparecen los procesos normales de desarrollo.
¿Y cómo se detectan?
Hay dificultades en la crianza que se traducen en angustia por parte del niño o niña y para los padres. A veces, al final los llegamos a entender, pero otras veces no, y por eso es necesario que haya algún experto cerca que pueda detectar estos problemas. Una madre que no se siente segura de lo que está haciendo, no insiste en lo que le propone al niño. El niño siente esta inseguridad de la madre y desconfía. ¿Quién regula aquí, el niño o la madre? Las pequeñas dificultades de crianza pueden derivar en problemas más graves, aunque eso no quiere decir que todas las dificultades terminen en problemáticas serias.
Y los niños tan pequeños, ¿cómo expresan que están angustiados?
Hay  niños que lo pasan mal y se portan muy mal y alguien se preocupa por ellos,  por su conducta. Pero los niños que lo pasan mal y no dicen nada, porque tampoco saben cómo expresarlo, pasan desapercibidos, pasan como criaturas tímidas.
¿Las escuelas infantiles están suficientemente dotadas a nivel humano y de recursos para detectar este tipo de problemas?
No. El modelo de atención temprana empezó hace 32 años, pero no se ha desarrollado como es debido. Aún queda mucho por hacer y es deber de todos defender un modelo integral.
Cuando se escolariza por primera vez a un niño, ¿qué hay que tener en cuenta?
A veces en estos momentos se cometen errores involuntariamente. Por ejemplo, no todos los niños lo llevan igual de bien o mal, y algunos sufren mucho. Estos niños entran en un proceso de negación de la realidad. Cuando los niños empiezan a acudir a centros educativos siendo tan pequeños, necesitan recordar que sus padres existen, porque no tiene suficiente memoria. Esto los descoloca, porque hasta ahora les atendían muy bien, en contextos conocidos, y ahora están en un sitio nuevo. El niño llora y su madre no viene.
¿Hay un método de introducción a la escolarización que sea menos traumático?
Sí, nosotros utilizamos un sistema que hace que paulatinamente el pequeño coja confianza en el nuevo entorno y de esta forma el cambio no sea tan brusco. Hay que hacer un proceso de adaptación. Para empezar, el centro debe atender a los padres, debe conocerlos, saber porque escolarizan al niño y, sobretodo, darles confianza. Solo si los padres confían en el centro y en las personas que atenderán a su hijo o hija, el pequeño estará tranquilo y feliz durante la escolarización.
Pero dejar a un niño pequeño al cuidado de desconocidos nunca es fácil.
Cuando ves que tu hijo está dispuesto a ir en brazos de otro es cuando el pequeño confía. El niño estará tranquilo cuando vea que los padres también están seguros.
Y el momento de dejarlos en el aula, ¿cómo debe ser?
Es importante que el niño tenga un referente con él hasta que espontáneamente acepte participar en el grupo. Nosotros tenemos a los padres sentados en sillas cerca de la puerta y tienen una línea dibujada de la que no pueden pasar. Los niños pueden escoger entre estar con sus padres o ir a jugar al otro lado. Lo que no pueden hacer es llevar los juguetes donde están los padres.
¿Y funciona?
Cuando tu hijo ve que tú disfrutas viendo a los otros niños jugar y que apruebas su conducta, él se empezará a interesar. Hasta que llega un momento que, como decíamos, aceptará formar parte del grupo. Puede ser que el niño prefiera estar con los padres, pero no aguantan más de dos o tres días en esta situación. Es importante que la actitud corporal de los padres sea proclive a que el niño explore: si tenemos al niño abrazado o entre las piernas, con el cuerpo le estamos diciendo que no queremos que se vaya.

Wednesday, March 30, 2016

LIBROS DE PSICOLOGÍA "ANIMADOS"


En este CANAL DE YOUTUBE LIBROS ANIMADOS  podemos encontrar algunos libros de Psicología y Autoayuda  muy populares resumidos en entretenidas animaciones.








Monday, March 28, 2016

SOBRE LA PREOCUPACIÓN y LA PREOCUPACIÓN CRÓNICA y REPETITIVA





SOBRE LA PREOCUPACIÓN:


- Es el núcleo de toda ansiedad.

- La reacción que se encuentra por debajo de la preocupación es la vigilancia con respecto a un peligro potencial.

- La preocupación es un ensayo de lo que podría salir mal y cómo enfrentarse a ello


SOBRE LA PREOCUPACIÓN CRÓNICA Y REPETITIVA:


- La dificultad es que nunca llevan a una solución positiva.

- Las preocupaciones crónicas son un asalto emocional de tono menor: surgen de la nada, son incontrolables, generan un murmullo de ansiedad, son impermeables a la razón y bloquean a la persona en un único e inflexible punto de vista acerca del tema que le preocupa.

- Cuando este mismo ciclo de preocupación se intensifica y persiste, se hace más confusa la línea que lo separa de los auténticos asaltos nerviosos, los trastornos de la ansiedad: fobias, obsesiones y compulsiones, ataques de pánico.

- En todos estos estados, el común denominador es la preocupación que causa estragos.

- La mayor parte de las personas que se preocupan constantemente pueden no dar la impresión de que lo hacen.

- Las soluciones nuevas y las formas renovadas de considerar un problema, no surgen típicamente de la preocupación, menos aún de la preocupación crónica.

- En lugar de encontrar soluciones a estos problemas potenciales, las personas que se preocupan en exceso simplemente reflexionan sobre el peligro mismo, sumergiéndose de una forma discreta en el temor asociado con este mientras permanecen en la misma rutina de pensamiento.

- Las personas que se preocupan en exceso y de una manera crónica lo hacen con respecto a una amplia gama de asuntos, la mayoría de los cuales casi no tienen posibilidades de ocurrir.


Extracto- Artículo completo nuestra página web:

http://www.inteligencia-emocional.org/investigaciones/acercadelapreocupacion.htm

Wednesday, January 20, 2016

CÓMO SE INSTALAN LOS CONFLICTOS EMOCIONALES EN EL CUERPO



La mente y el cuerpo están íntimamente relacionados, es algo que la medicina alternativa y las tradiciones milenarias de todo el mundo lo sabe desde siempre. Pero incluso la medicina ortodoxa, sabe que una úlcera de estómago puede ser producida por estrés, se te puede caer el cabello por la misma razón, etc. Pero no terminan de creer que una diabetes se instala en el cuerpo siguiendo los mismos mecanismos que la úlcera, o un cáncer, o una psoriasis, o un dolor de cabeza.

El que unas pocas cosas si se puedan somatizar y todas las demás no, es el resultado del control que tiene la industria farmacéutica sobre las universidades de medicina, sobre las investigaciones y sobre los profesionales de la salud. No hay que olvidar que una de las industrias más lucrativas del mundo es la farmacéutica. Si la “Nueva Visión” (se conoce hace miles de años en algunas culturas) de las enfermedades se extendiese totalmente, habría que buscar nuevas vías de tratamiento: la psicología y todas aquellas terapias que son afines a ésta, con el consiguiente resultado nefasto para las arcas de las multinacionales farmacéuticas.

Hay que encontrar los conflictos emocionales y resolverlos para que la enfermedad deje de existir espontáneamente al perder su sentido biológico (que lo tiene Siempre).

Por ejemplo; muchos padres y madres con hijos adolescentes han experimentado alguna vez de algún modo:

Son las 4 de la madrugada y tu hijo te ha dicho que regresaría a las 2. Su celular está fuera de servicio y llevas un buen rato preocupado mirando desde la ventana a ver si aparece. De repente se oye el estruendo de un accidente de coche en la calle de al lado (la cual no se ve desde tu ventana), y empieza el trasiego de sirenas de policía y ambulancias. En un momento y debido al miedo de que pudiera ser tu hijo, la fisiología de tu cuerpo se vuelve loca; adrenalina al tope, frecuencia cardíaca y respiratoria por las nubes, etc; Si a los pocos minutos aparece tu hijo perfectamente, todo habrá quedado en un gran susto del que tu cuerpo tendrá que reponerse (en función de tu sensibilidad), pero si aparece a las 8 de la mañana y está perfectamente, el daño en tu cuerpo será mayor. Y si has tenido la desgracia de que en ese accidente estaba tu hijo, entonces el shock ya es brutal.

Pero el tema no es la estrecha relación Cuerpo-Mente, sino los mecanismos por los cuales los conflictos se instalan en el cuerpo. Y aquí hay que empezar a hablar de qué es un ser humano.

El ser humano es una computadora biológica

Se puede considerar al ser humano como una computadora (porque funcionamos con programas) biológica (porque tenemos un cuerpo biológico). Esta computadora biológica utiliza los 5 sentidos para desenvolverse en nuestra realidad e interactuar con ella.

Tenemos la vista, por ejemplo, que recoge apenas un 0,05% de todo el espectro electromagnético. El tacto, por otra parte nos da una idea que realmente es una fantasía: no existe la materia sólida tal y como la imaginamos. Todo en el universo son campos de fuerza que interactúan, nada se toca con nada Nunca, básicamente porque no existe eso que llamamos materia como tal (todo está compuesto de espacio vacío). Y así con todos los sentidos…

Lo que realmente ocurre es que nuestros sentidos recogen unas señales electroquímicas y electromagnéticas, las llevan por el sistema nervioso al cerebro, y allí hacemos una Interpretación de dichas señales y nos montamos una película concreta.

Hay estudios psicológicos que demuestran que, de la información que recogen nuestros sentidos, añadimos y quitamos cosas para que puedan encajar con nuestras Creencias (programas).

Por ejemplo, si alguien nos cae mal y nos dice algo, aunque sea algo totalmente correcto o neutro, cogemos esa información y la pasamos por nuestros filtros (prejuicios) e interpretamos algo totalmente diferente del mensaje inicial, algo que nos reafirma en nuestras creencias sobre esa persona. Y así vamos por la vida, ajustando toda la información que recibimos en base a nuestras creencias (programas) en el fondo inconsciente.

Intentemos describir que es un ser humano atendiendo a sus estructuras, desde las más densas hasta las más sutiles:

Cuerpo Físico.

Es la parte más densa del ser humano; lo que conocemos como cuerpo material. Aquí están los huesos, músculos, vísceras, glándulas endocrinas, sistema nervioso, sistema circulatorio, ligamentos, cabello, etc.

Cuerpo Energético.

Es una parte del ser humano mucho menos densa que la parte material. Es un entramado de circuitos (meridianos de acupuntura, nadis) por el que circula la energía que se conoce como chi, ki, prana, etc. Según las culturas. Esta energía es la que da vitalidad a su contraparte material y además mantiene unida la materia al hacer de molde de ésta.

El cuerpo energético sobresale unos pocos centímetros del cuerpo físico y lo interpenetra de manera que toda parte orgánica material tiene una contraparte energética que lo anima y lo conforma, ocupando el mismo espacio.

Si a una persona le quitan la vesícula biliar por problemas de salud a nivel digestivo, su contraparte energética podría seguir activa de manera que podría empezar a padecer los típicos dolores de cabeza por una mal función energética de ese órgano que energéticamente aún permanece en el cuerpo. Algo parecido a cuando seguimos sintiendo el dolor de una extremidad amputada, fenómeno conocido como dolor del miembro fantasma.

Cuerpo Emocional.

Es un cuerpo más sutil (menos denso) que el cuerpo energético. Espacialmente hablando, se extiende mucho más allá del cuerpo energético y ya no tiene un contorno fiel al cuerpo físico, sino que es ovoide. Al igual que el cuerpo energético, también interpenetra a los 2 anteriores llegando hasta la última célula del cuerpo físico. En este cuerpo se gestiona la energía emocional.

Cuerpo Mental.

Es un cuerpo todavía más sutil que el cuerpo emocional. Se extiende más allá del límite del cuerpo emocional y su forma es también ovoide. Al igual que los anteriores, también interpenetra a los demás cuerpos. Este cuerpo gestiona la energía mental: ideas, pensamientos, creencias, etc.

Cuerpo Espiritual.

Este cuerpo es un conglomerado de varios otros cuerpos cada vez más sutiles y más expandidos (hasta el infinito), que por resumir y por la dificultad de la mente humana para conceptuarlos, lo llamamos cuerpo espiritual. Digo infinito porque llegaría hasta un punto en el que todas las cosas de la creación serían una misma cosa. Las energías que se gestionan en este cuerpo, son las más sutiles que puede haber.

En resumen un ser humano, al igual que todas las demás cosas que existen, en su parte más sutil forma parte estructural de un Campo totipotencial no manifestado. En la medida que pasa de la no manifestación a la manifestación, se empieza a desplegar una infinita gama de energías cada vez más densas, hasta llegar al cuerpo físico que todos conocemos.

El conjunto de todos estos cuerpos sutiles (radiación electromagnética de diferentes grados frecuenciales) que envuelven al cuerpo físico es lo que conocemos como Aura. Incluso en laboratorio se puede comprobar la existencia de campos electromagnéticos que rodean al cuerpo físico a 3 metros de distancia como es el caso del campo electromagnético cardíaco.

Todos estos diferentes cuerpos se intercomunican entre sí, los cuales producen Centros Energéticos (hay 7 principales situados en la columna vertebral y muchos más secundarios y menores) donde confluyen las diversas energías que nos conforman, y acaban comandando las glándulas más importantes del cuerpo físico y los plexos nerviosos cercanos.

De esta manera, un pensamiento de traición puede alterar la fisiología de una manera muy precisa cambiando instantáneamente a través de alguna glándula la bioquímica del cuerpo. Una emoción como el miedo puede provocar otro tipo de respuesta fisiológica muy precisa y diferente a la anterior, etc;

Además hay otros elementos como los nadis y los meridianos de acupuntura que conducen ciertos tipos de energías (las más densas) necesarias para el funcionamiento correcto de la células. También se sabe que en el cuerpo humano hay sustancias que actúan como semiconductores y superconductores, de manera que todo el cuerpo está a tiempo real “informado” de todo lo que pasa en cualquier punto del mismo.

De la misma manera que los diferentes virus y bacterias que tenemos en el cuerpo (cuando todo está en equilibrio) se ubican por resonancia en sitios muy precisos y no en otros, los conflictos que tenemos a nivel mental y emocional, que afectan al cuerpo físico de una forma superselectiva atendiendo al tipo de conflicto que se tiene. Además Siempre atendiendo a una lógica de adaptación y evolución: el sentido biológico.

Básicamente se trata de que un conflicto que a nivel mental o emocional no lo podemos gestionar adecuadamente y para nosotros es un problema importante, nuestra biología activa programas inconscientes como solución biológica a aquello que está en la mente o en el cuerpo emocional.

Por ejemplo, tenemos 50 años y nos despiden de la empresa. Si dada nuestra configuración (es totalmente subjetivo e inconsciente) nos obsesiona la idea de cómo voy a mantener a mi familia y a mí mismo, el cuerpo, como solución biológica podría hacer crecer las células del hígado y de esa manera tener la capacidad de aprovechar mejor los alimentos que tomemos.

A más células hepáticas, mas producción de bilis y de otras sustancias imprescindibles para hacer la digestión. Asi, en caso de carencia, el cuerpo ya está preparado para aprovechar al máximo los pocos alimentos de los que dispongamos. Este tipo de conflicto mental (energía mental), va interactuando a través (relacionado con el funcionamiento del páncreas, bazo, higado, estómago, vesícula biliar,…) de las energías más densas hasta afectar a la circulación energética más densa y alterar la correcta función de las glándulas asociadas.

Si el nivel del conflicto es pequeño, la respuesta del organismo es menor, y si el nivel de estrés es terriblemente intenso en nosotros, podríamos llegar a generar un cáncer hepático muy agresivo. O sea, ante un mismo conflicto, según el nivel conflictual, el cuerpo responde con diferentes grados de solución biológica.

Por ejemplo: "Tengo un marido con el que conscientemente quiero tener hijos, pero que inconscientemente no (porque vengo configurada con unos programas familiares inconscientes heredados que me lo impiden)." Mi cuerpo, podría solucionar esa fricción entre el consciente y el inconsciente (El inconsciente siempre gana) generando un mioma. De esa manera, el útero que ya está ocupado por el mioma, no permite que se den las circunstancias fisiológicas que favorezcan la fecundación y la gestación.

Realmente, todo aquello a lo que llamamos enfermedad, es una solución que toma el cuerpo físico ante algo que sucede en nuestro inconsciente.

De manera que cuando nos sucede algo en el cuerpo, mientras tomamos otro tipo de medidas paliativas, deberíamos preguntarnos "Para qué mi cuerpo ha tomado esa resolución?." Quizás así podríamos llegar al origen de lo que nos pasa y ponerle solución.

Si conseguimos hacer cambios a nivel inconsciente de manera que, lo que antes era un conflicto para nosotros ya no lo sea, la enfermedad (solución biológica) deja de tener sentido y desaparece sola.


*Fuente, cortesia  y autoria de la nota: consejosdelconejo.com

Monday, January 18, 2016

El Efecto Del Pensamiento En Las Circunstancias



La mente es como un jardín que puede ser inteligentemente cultivado o abandonarse y llenarse de hierbas y maleza. Sin embargo, ya sea que esté cultivado o descuidado, siempre está destinado a producir algo. Si no se siembran semillas útiles, entonces caerán, crecerán y se reproducirán en abundancia semillas de maleza.

Al igual que un jardinero cultiva su parcela manteniéndola libre de maleza, sembrando las flores y frutos que desea, así también todos debemos atender el jardín de nuestra mente, limpiándolo de pensamientos dañinos, inútiles e impuros, y cultivando los frutos de pensamientos correctos, útiles y puros.

Siguiendo este proceso, tarde o temprano descubrimos que somos los jardineros de nuestro espíritu, reconocemos las faltas en nuestra manera de pensar, captamos cada vez con mayor precisión, cómo nuestros pensamientos se encargan de moldear nuestro carácter, nuestras circunstancias y nuestro destino.

El pensamiento y el carácter son uno solo, ya que este último es la sumatoria de nuestros pensamientos dominantes. Puesto que el carácter de una persona se revela y manifiesta en sus circunstancias, es posible afirmar que el entorno de cada uno siempre estará en armonía con su estado interior. Esto no significa que las circunstancias de una persona en un momento dado sean un indicador de la totalidad de su carácter, sino que algunas de ellas están íntimamente conectadas con algún elemento vital de su pensamiento, el cual ha sido el causante de dichas circunstancias.

Cada persona está donde está por decisión propia…..Los pensamientos que han moldeado su carácter la han llevado allí. Esto es válido tanto para aquellos que se sienten decepcionados con el mundo que los rodea como para quienes están satisfechos con él.

En el proceso del desarrollo humano, cada circunstancia que enfrentamos trae consigo una enseñanza y una lección que debemos aprender; una vez que la hemos aprendido, ésta termina y da lugar a otras circunstancias.

James Allen nos recuerda lo siguiente:"La persona que piensa que su vida es el resultado de condiciones externas, suele ser víctima de ellas. No obstante, cuando crea conciencia del poder creativo que reside dentro de ella, y entiende que es allí donde se encuentran tanto las semillas, como la tierra que da fruto a tales circunstancias, sólo entonces se convierte en la dueña y señora de sus pensamientos.

La persona que por algún tiempo ha practicado el autocontrol sabe que las circunstancias nacen de los pensamientos; es consciente de que en la medida en que cambie su estado mental y su manera de pensar, cambian sus circunstancias. De igual manera, quien se dedica a corregir los defectos de su carácter con tenacidad, comienza a ver progreso rápido en su manera de pensar y actuar.

Siempre atraeremos aquello que ya se encuentra dentro de nosotros; tanto lo que amamos como lo que tememos. Inequívocamente, el ser humano siempre alcanza la cúspide de sus más preciadas aspiraciones, o cae al nivel de sus más indignos deseos. Las circunstancias son simplemente los medios mediante los cuales recibimos aquello que merecemos o que creemos merecer.

Cada semilla de pensamiento que sembramos y permitimos que eche raíces y crezca en nuestra mente, produce aquello que constituye su esencia, florece y, tarde o temprano, produce sus propios frutos de oportunidad y circunstancias.

Buenos pensamientos producen buenos frutos, malos pensamientos dan malos frutos.

El mundo de las circunstancias exteriores toma forma en el mundo interno de los pensamientos, y todas las condiciones externas, agradables y desagradables, son factores que finalmente existen para qué el ser humano aprenda, tanto de sus logros como de sus sufrimientos.Siguiendo sus más profundos deseos, aspiraciones y pensamientos dominantes -ya sean visiones engañosas, viciadas por la imaginación, o caminos de elevadas aspiraciones- el ser humano finalmente recibe por completo los frutos de dichos pensamientos en la clase de vida que termina viviendo.

Una persona no acaba en la cárcel debido a la tiranía del destino o a la injusticia de las circunstancias, sino como resultado del camino y los deseos que ha elegido perseguir. Una persona de pensamientos nobles y puros no cae en el crimen de repente, a causa de las presiones o circunstancias externas que le puedan rodear. Lo cierto es que estos pensamientos criminales, seguramente han sido secretamente albergados en el corazón, y la ocasión propicia simplemente se ha encargado de revelarlos.

Las circunstancias no hacen a la persona; ellas simplemente la revelan a sí misma.

No pueden existir condiciones que nos hagan descender en el vicio, a menos que existan inclinaciones viciosas previas; o ascender en la virtud y la felicidad sin haber cultivado continuamente aspiraciones virtuosas. Por lo tanto, como amos y señores de nuestros pensamientos, somos los arquitectos y constructores de nuestro propio destino.

Las personas no atraen hacia ellas aquello que quieren, sino aquello que son. Sus caprichos, gustos y ambiciones suelen ser pasajeros y pronto desaparecen, pero sus más íntimos pensamientos y deseos -buenos o malos- se alimentan de sí mismos. Nuestros pensamientos y nuestros actos son, o los carceleros que nos condenan a una vida de mediocridad, o los redentores que nos liberan y nos empoderan.

Nunca obtendremos aquello que deseamos, ni pedimos, sino aquello que merecemos. Los deseos y oraciones sólo son gratificados y atendidos cuando armonizan con los pensamientos y las acciones.
A la luz de esta verdad, ¿cuál es entonces el significado de aquella frase que dice que estamos luchando contra las circunstancias? Significa que absurdamente, el ser humano parece estar siempre luchando contra un efecto que no desea ver en su vida, mientras todo el tiempo está alimentando y preservando la causa que genera dicho efecto en su corazón.

Y esta causa puede ser un vicio consciente o una debilidad inconsciente; pero cualquiera que sea, retarda o anula nuestros esfuerzos y clama por una cura.

Desgraciadamente, muchas personas están ansiosas de mejorar sus circunstancias, pero no están dispuestas a mejorarse a sí mismas; por eso permanecen atadas al pasado del cual quieren escapar.
Quienes entienden y reconocen su necesidad de crecer y mejorar siempre alcanzarán los objetivos que su corazón les haya trazado. Pero para eso, deben estar preparados para realizar grandes sacrificios personales antes que puedan lograr su objetivo, entendiendo que el precio del éxito no es negociable. Y una vez han comenzado a transitar su camino, descubrirán la presencia de esa gran ley que es absolutamente justa, y que no retorna mal a quien hace el bien, ni premia con el bien a quien mal actúa.

Una vez que sabemos esto, entendemos que nuestra vida se desarrolla, y siempre se desarrolló, con justicia, y que toda experiencia pasada, buena o mala, ha sido siempre el resultado de este proceso de crecimiento.

Buenos pensamientos y acciones jamás pueden producir malos resultados; malos pensamientos y acciones no pueden jamás producir buenos resultados.

Esto no es otra cosa que afirmar que al sembrar trigo, lo único que podemos cosechar es trigo; si sembramos ortigas cosecharemos ortigas.Es fácil entender esta ley en el mundo natural, pero muchas personas se rehúsan a entender que funciona de igual manera con nuestros pensamientos y actitudes; por esta razón, actuamos de manera inconsistente con ella. El sufrimiento siempre es el efecto de los pensamientos equivocados en alguna dirección; es indicador de que el individuo está fuera de armonía consigo mismo, con la ley de su ser.

Al igual que el tratamiento de una herida o infección produce dolor y sufrimiento temporal antes de producir el alivio deseado, el único uso del sufrimiento es purificar y sanear todo aquello que es inútil e impuro. Sin embargo, una vez que se ha llegado a ese punto, el sufrimiento cesa.

Las circunstancias por las que los seres humanos sufren son el resultado de su propia falta de armonía en su manera de pensar, y aquellas que le traen paz y felicidad son el producto de una vida armónica. 

Este estado de felicidad y paz, y no las posesiones materiales, es la medida del pensamiento correcto; la infelicidad, no la falta de posesiones materiales, es la medida del pensamiento errado.Una persona puede ser desgraciada y ser rica en posesiones materiales, o puede tener pocas posesiones y gozar de una gran paz interior. La felicidad y la riqueza sólo se juntan cuando la riqueza se emplea correctamente y con sabiduría. La persona pobre sólo desciende a la miseria cuando considera su destino como una carga injustamente impuesta. Una persona no puede ser feliz, saludable y próspera hasta que no entienda que la felicidad, la salud y la prosperidad son el resultado de la armonía entre su mundo interno y externo".


*Fuente, cortesia y autoria de la nota: Camilo Cruz, (La Ley de la Atracción).